¿qué pensaría Miguel de Cervantes si su personaje Don Quijote fuera interpretado desde un punto de vista contemporáneo? O, ¿qué opinaría Tirso de Molina, si los protagonistas de su obra El Burlador de Sevilla se reencarnasen en animales? Lo más seguro es que disfrutarían al igual que lo están haciendo los txikis y adultos que durante estos días se han acercado al castillo de Olite para ver la obra El burlador sin sardina del grupo teatral Pasadas las 4. Los que aún lo la han visto, esta tarde a las 18.00 horas tendrán la ocasión de ver la última función.
la obra
Don Juan, conquistando durante casi 500 años
Las frías y viejas paredes del antiguo palacio real están volviendo a sentir el calor de la cultura y de la interpretación con el IX Festival de Teatro Clásico que se está celebrando en la localidad. El escenario donde las protagonistas de la función, Luisa y Marisa, narran las aventuras del gato vividor, hace sentir al espectador que se encuentra en un teatro de la Edad Media.
Uno de los personajes más célebres de la literatura española es, sin duda, el vividor y caradura Don Juan. Tras nacer de las fantasías y pensamientos del escritor Tirso de Molina, el mito ha sido versionado en varias ocasiones adecuándose a las circunstancias del momento. Pero pocas veces se ha versionado para todos los públicos.
Después de recibir la invitación para hacer llegar el mito clásico a los más pequeños, Belén Otxotorena (Luisa) e Inma Gurrea (Marisa) se pusieron manos a la obra para crear una obra amena y divertida. "Nunca habíamos abordado un mito clásico, normalmente trabajamos sobre cuentos clásicos y contemporáneos. Al principio nos costó mucho porque nos parecía un personaje difícil, pero al final lo hemos conseguido", comentaban contentas las dos actrices después de su primera actuación.
Los espectadores permanecieron atentos y entregados a la historia de Don Gato desde el primer minuto de la función. Las risas y carcajadas de los txikis y adultos rompieron con el silencio que reinaba en los pasillos del viejo castillo.
Aunque la obra esté pensada para ser representada ante un público infantil, los adultos también pudieron disfrutar de las aventuras de los protagonistas de la función. Se podría decir que la historia se divide en dos planos: uno enfocado para los mayores que, en general, conocen la historia, y otro para los pequeños que tienen su primer contacto con el mito. "Estamos satisfechas porque el público adulto ha sabido diferenciar los dos puntos de vista que se reflejan en la obra", afirmaban las actrices.
Por otro lado, cabe destacar cómo la compañía teatral ha adecuado el mito de casi 500 años de antigüedad, a siglo XXI. Los chistes, el humor, la música y las canciones de los protagonistas animan a los espectadores a que se introduzcan a la historia.
El protagonista, en vez de buscar placeres sexuales como lo hace en la obra original, intenta buscar otro tipo de satisfacciones como el tener riqueza, utilizar a las personas, etc.
don gato
Ocho personajes en dos
Belén Otxotorena e Inma Gurrea son las encargadas de dar vida a todos los personajes de la historia de El Burlador sin sardina utilizando tan sólo dos escobas y mucha imaginación. Gracias al trabajo de las dos actrices navarras, los txikis pudieron comprobar que con la imaginación se puede volar desde Italia a Sevilla, pasando por una isla o por el mar, en tan sólo dos segundos.
Para representar al protagonista de la historia, Luisa y Marisa decidieron que el mejor animal sería un gato. "Le dimos vueltas, y tras pensar en varios animales, nos quedamos con el gato porque creemos que podría reunir todas las personalidades que describen a Don Gato: seductor, vividor, independiente, solitario o traicionero, entre otras muchas".
Los demás personajes de la historia han sido encarnados por una ratita, un gallo, una jirafa, una yegua y una gata, entre otros animales. Además, según explicaron las dos actrices, "queríamos ser fieles a los nombres reales que tienen los personajes en la obra original".
valoración entre juegos
Tras el estreno, llegan los comentarios
Pero la historia de Don Gato no concluyó sobre el escenario, puesto que el grupo teatral quiso que los txikis se disfrazasen y dibujasen cómo se habían imaginado al protagonista de la función. Mientras tanto, los padres y las madres fueron invitados a una sala para degustar una copa de vino e intercambiar opiniones con las actrices de la obra. "Una madre comentaba que los niños han podido identificar a Don Gato con una persona caradura, con mucha jeta", comentaban las protagonistas de la función que aseguraron sentirse satisfechas porque el mensaje ha llegado correctamente al público infantil.
En la sala donde se escenificó la obra, los pequeños dibujaron caretas, y después de ponerse capas de colores, pudieron jugar y bailar con las monitoras de la función el charlestón, el chachachá y el rock and roll.
"Me ha gustado mucho la historia", comentaba Eva Otero, que había venido desde Barcelona a pasar las vacaciones en Navarra. Entre los personajes de la historia, el gato le parecía un "poco malo". A su hermano Víctor, en cambio, el protagonista fue el que más le gustó.
Isabel Domínguez, natural de Olite, comentó que la ratita y la jirafa fueron los animales que más le habían gustado. De la misma opinión era su amiga, Celeste Oliden que aseguró que la obra era "fantástica" y que iba a recomendar a sus amigos que viesen la función. "Ha estado genial. Creo que han sabido llegar bien a los pequeños con la música y los animales". "Ojalá hubiera más obras de este estilo durante el festival", destacaba la olitense Arantxa Eraso.
Por su parte, la pamplonesa Sonia Casas opinaba que era una obra "excelente y muy entretenida", a la que acudió con los txikis Katia Shkramko y Javier Pino, que aseguraron pasárselo muy bien.