madrid. El primer hombre de mundo en dar a luz, Thomas Beatie, ha presentado en sociedad a su hija, Susan, de tres semanas de vida y lo ha hecho a través de una revista, People , para la que ha posado con la pequeña, tras pasearse por varios platos de televisión durante su embarazo
Beatie, de 34 años, es el primer transexual masculino que legalmente ha tenido un hijo, concebido por inseminación artificial en un hospital de Oregon. "¡Susan es un milagro! Finalmente, nos hemos convertido en la familia con la que soñamos", dijo a la publicación que lo muestra en su faceta de padre por primera vez.
Beatie, que revolucionó y escandalizó por partes iguales al mundo entero, no puede amamantar a su bebé, porque extirpó sus glándulas mamarias cuando se operó para cambiar de género, pero su pareja, Nancy, se sometió a un tratamiento hormonal para producir leche, ya que es completamente mujer.
La madre-padre, que se operó para ser hombre hace diez años pero dejó sus órganos reproductivos intactos, habla de sus sentimientos como progenitor: "La niña es despreocupada, apacible e inteligente. Es tan preciosa, que no puedo dejar de mirarla fijamente", cuenta a la revista. Beatie añade: "Es muy fácil de cuidar y tenerla en brazos es la mejor sensación del mundo".
Ambos implicados, progenitor e hija, se encuentran en perfecto estado de salud tras el parto. "Peso un kilo menos de lo que pesaba antes de quedarme embarazado", dice Thomas. "Y no tengo ni una sola estría", exclama feliz.
parto natural Susan salió del seno de su progenitor después de 40 duras horas de parto natural. "Cuando salió finalmente, fue como si lo hiciese a cámara lenta", señala, "me llené de asombro". Nancy, su mujer, apostilla que "estaban cubiertos de lágrimas". Beatie declara, asimismo, que se ven "como una familia tradicional con padre, madre e hija".
Thomas tomó la decisión de inseminarse después de que a su pareja durante los últimos 10 años, Nancy, que tiene otras dos hijas de un matrimonio anterior, le diagnosticaran una endometriosis que la dejó estéril. Cuando se planteó la posibilidad de tener un hijo hace unos dos años, detuvo su tratamiento de inyecciones hormonales y volvió a menstruar.
La pareja, que tiene un negocio de impresión de ropa en Bend (Oregon), está legalmente casada y Beatie es reconocido como hombre por la ley del estado. >agencias