E todos es sabido que el Camino de Santiago está catalogado como Patrimonio de la Humanidad por la Unesco. Una de las protecciones legales que le otorga esa consideración es que no se podrá construir nada sobre su trazado ni en una franja de protección de 30 metros a cada lado. Pero, a la vista de los hechos, pareciera que tal catalogación fuera meramente ornamental para gobiernos, ministerios, alcaldías, departamentos, asociaciones de peregrinos, promotores y constructores en general. No hay más que ver el sinnúmero de barbaries urbanísticas que se están perpetrando sobre el mismo trazado del Camino, en forma de macrourbanizaciones, campos de golf, polígonos industriales, autovías y cementadas varias a lo largo y ancho de la piel de toro. Se cuentan por docenas los atropellos, visiten las hemerotecas si lo desean.
Como navarra que soy me gustaría tener el flaco consuelo de que, al menos aquí, no se están cometiendo las barbaridades que se están llevando a cabo en otras provincias en lo tocante a la preservación del Camino de Santiago. Pero no. Parece que en Navarra también hay pastel.
El Gobierno de Navarra y varios constructores y promotores parecen tener un especial interés en desbloquear el macroproyecto de Guenduláin, una megalópolis surgida de la nada que ocupará 1.800.000 m2 , en la que se construirán 19.000 viviendas, y que engullirá bajo el cemento varios kilómetros del Camino de Santiago entre Cizur y el actual pueblo de Guenduláin.
Tampoco el Ayuntamiento de Pamplona, con la insigne señora Barcina a la cabeza, parece haber caído en la cuenta de que el futuro vial de Irubide, a la entrada de la ciudad, no respeta la franja de protección de 30 metros a ambos lados del Camino, si hemos de basarnos en el plano que el mismo Consistorio ha facilitado a los medios de comunicación. Y, por supuesto, si eso es sobre plano utópico y benevolente, para acallar las protestas vecinales, habrá que ver a la hora de la verdad qué parte de todo eso se respeta, y si no se toman por asalto los derechos de los vecinos y los derechos de los peregrinos.
Todo esto con el ensordecedor silencio de la Asociación de Amigos del Camino de Santiago en Navarra, que, según dice en su página web, se basa en cuatro pilares básicos, el primero de los cuales esla protección del Camino . La señora Mª Victoria Arraiza Zorzano, presidenta de dicha Asociación, es también parlamentaria navarra por el PSN. Desde octubre del año pasado le he enviado en varias ocasiones un escrito solicitando información sobre el proyecto de Guenduláin. La última vez, hace casi dos meses, dicha carta fue leída y entregada en el albergue que la Asociación tiene en la calle Compañía de Pamplona. A día de hoy no he recibido ninguna respuesta por parte de la señora Arraiza en su calidad de presidenta de la Asociación de Amigos del Camino de Santiago en Navarra. Y tampoco me ha parecido sentir inquietud entre ninguno de sus más de 5.000 asociados.
Desde aquí insto al Gobierno de Navarra, al Ayuntamiento de Pamplona, al Ministerio de Cultura, a la Asociación de Amigos del Camino de Santiago en Navarra y a todos los organismos competentes a respetar y hacer respetar la legalidad en lo tocante a las franjas de protección del Camino de Santiago. Y, por supuesto, no estaría de más que tuviesen ustedes un poco más de sensibilidad para con el sentir de la ciudadanía. Muchas gracias.