roma. El primer ministro italiano, Silvio Berlusconi, dio ayer por terminada su "persecución judicial" con la promulgación de la ley que otorga la inmunidad a los cuatro cargos más importantes del Estado, entre ellos el jefe del Ejecutivo.
"No quisiera hablar de jueces, pero me habéis liberado. Ya no me perseguirán más. Desde que comencé en política he debido hacer frente a 2.502 audiencias judiciales", comentó el miércoles por la noche a los senadores de su grupo.
Berlusconi, acusado de corrupción por los jueces de Milán, se reunió con esos senadores horas después de que el presidente de la República, Giorgio Napolitano, diera vía libre a la promulgación de la ley.
La ley de inmunidad, conocida como lodoAlfano , establece la suspensión de procesos penales, incluidos aquellos anteriores a acceder al cargo, contra el Jefe del Estado, el presidente del Gobierno y los titulares de Congreso y Senado.
Mientras, el Consejo Superior de la Magistratura de Italia decidió aplazó ayer hasta septiembre el debate sobre un documento que acusa a Berlusconi de haber denigrado a los magistrados de Milán. >agencias