pamplona. De las 35.000 viviendas que el censo de 2001 determina como vacías en Navarra se estima que cerca de 20.000, la mayoría libres, podrían ser "susceptibles" de entrar en el mercado. El objetivo es alcanzar las mil viviendas vacías en este periodo 2008-2011 incentivando a los propietarios aunque no no se contemplan nuevos gravámenes sino las medidas fiscales ya previstas para incentivar el alquiler. El pacto persigue fomentar, mediante acuerdos con entidades locales (para que establezcan registros de viviendas vacías), la incorporación de las viviendas desocupadas al mercado de alquiler a través de la bolsa de Vinsa. También se quiere mejorar las condiciones para que los propietarios de viviendas desocupadas puedan encomendar a Vinsa la rehabilitación como paso previo para su incorporación a la bolsa de alquiler que ahora cuenta con 300 inmuebles. Las ayudas se calcularán en función del presupuesto protegible y estarán condicionadas a su permanencia en la bolsa de alquiler. Se mejorará la información dirigida a los propietarios, los medios "humanos y materiales" para la gestión de la bolsa de alquiler de Vinsa, además de instar al Gobierno de la Nación para llevar a cabo las "modificaciones jurídicas pertinentes" de las leyes de arrendamientos urbanos y enjuiciamiento civil para la "seguridad jurídica" y "garantías a los arrendadores".
REHABILITACIÓN Por otro lado, en materia de rehabilitación se dará prioridad a las actuaciones en áreas calificadas de rehabilitación preferente y superar el concepto de rehabilitación asilada. Asimismo, se mejora el tratamiento fiscal de las operaciones de rehabilitación residencial y los procesos de rehabilitación "ecológica" que incorporen criterios de bioconstrucción, bioclimatismo y eficiencia energética. Se apoyará la rehabilitación de edificios completos cuyas viviendas se incluyan en la bolsa de Vinsa. Se estudiará además los supuestos de expropiación para la supresión de barreras arquitectónicas. El reto es recuperar 6.000 pisos al año.