alsasua. Las peñas son el alma y protagonistas indiscutibles de las fiestas. Y más ayer, con un día dedicado a ellas y a los veteranos. Pero las fiestas no tienen edad. Si no, que se lo pregunten a los veteranos del Lagun Onak, que llevan más de cinco décadas celebrándolas por todo lo alto. Ayer, volvieron a lucir sus viejas blusas negras y se reunieron en torno a una mesa en la sociedad Zubeztia. Eran 19 comensales: Antonio Gorospe, Julián Martínez, Juan González Acilu, Gonzalo Gastaminza, Enrique Jiménez, Gerardo Goikoetxea, Genaro Zubiría, Francisco Uribe, José Telletxea, José Mª Somocurcio, Felipe Villarreal, Jesús y Enrique Aldasoro, Antonio Antolín, Candi Arnanz, Dioni Plaza, Martín Barandiaran, Pedro Bergara y Agustín González Acilu. Este último, prestigioso compositor de la Generación del 51, siempre que puede vuelve a su pueblo natal desde Madrid para celebrar las fiestas.
Nacido en Alsasua en 1929, González Acilu inició sus estudios musicales en la villa junto a Luis Taberna, formación que continuó en Madrid, París, Roma y Darmstadt (Alemania). En su larga y reconocida trayectoria -es poseedor de importantes galardones, como el Premio Nacional de la Música- destaca su faceta como compositor para instrumentos, tarea en la que continúa inmerso. Al respecto, González Acilu señaló que el próximo mes de enero la orquesta de Radio Televisión Española estrenará su obra Sinfonía nº2 . Asimismo, acaba de estrenar Cuarteto de cuerda nº 5 y Partita nº 3 para piano en el Festival Internacional de Música de Alicante.
"Unas fiestas dirigiste la banda de Alsasua", le recordaba Jesús Aldasoro. Y es que ayer afloraron muchos recuerdos de muchas fiestas, aquellas en las que el grito de guerra era "Valientes del Lagun Onak, aúpa el Terry tracatá". Aquellos almuerzos en La Pisbe, aquellas carreras y pruebas improvisadas y sobre todo, aquellos bailes con las chicas al son de la banda, momentos en los que los amigos pasaban a ocupar un segundo plano.
La mayoría muy cerca de cumplir los 80, estos veteranos lamentaban que cada vez son menos. "Este año han fallecido Heliodoro San Miguel y Manolo Alzelai", recordaban.
PAELLADA POPULAR Mientras los veteranos degustaban pochas con cabrito y muchos recuerdos, unos 200 comensales, mayoritariamente jóvenes, hicieron lo propio con una paella en la comida popular organizada por las peñas. En vez de encargarla a una empresa de catering, como suele ser lo habitual, se elaboró con buena materia prima y mucho esmero por Jorge Yeregi, Jonathan Curiel y Sergio García, miembros de la comisión que aglutina a las peñas Mutiko Alaiak, Altsasuko Gazteak, Ajolabaikoak y Lagun Onak. De pinches estaban Raúl Barrena y Mari Navarrete.
Un sofrito de cebolla, ajos, pimientos, tomate, calamar y congrio fue la base sobre la que depositaron 20 kilogramos de arroz y buena cantidad de gambas, mejillones y almejas. Para la cocción, nada de agua, caldo de pescado que se elaboró a fuego lento. "La receta, además de la paellera y los fuegos nos los han dejado unos de Urdiain que son expertos en la materia", explicaba Yeregi. La prepararon en la carpa instalada en Zubeztia, hasta donde acudió un buen número de personas atraídas por el rico color que despedía. Aún sabía mejor.
De ella dieron buena cuenta los madrugadores que habían recorrido las calles por la mañana al son de la txaranga Los Impresentables. Por la tarde, nueva kalejira y ya anocheciendo, la bajadica, lo mejor de las fiestas para muchos. Es entonces cuando las peñas dilatan de mil maneras la llegada desde la plaza Zumalakarregi a la otra plaza, la de Los Fueros. Suele ser apoteósica.