pamplona. Carlos Solchaga, ex ministro de Hacienda, señaló ayer que en el actual escenario de crisis "hay que acometer reformas estructurales, empezando por flexibilizar el mercado laboral". Unas declaraciones que coinciden con las realizadas por el presidente de la CEOE, Gerardo Díaz Ferrán, esta semana.
Solchaga, junto a otros expertos, participó en la mesa Las lecciones de la crisis y terapias de oportunidad , dentro del tercer encuentro de Saviálogos. El ex dirigente socialista también recordó que "en momentos de crisis, la evaporación de los ingresos tributarios es pavorosa. Por eso, el Gobierno debe dar una mayor sensación de seriedad". De ahí, que abogó por "ser muy rigurosos en la transposición de la Directiva Europea de Servicios e introducir más competencia en materia de comercio y romper las barreras de determinados colegios profesionales. Además, es necesaria una política realista de los precios de la energía y una verdadera liberalización del mercado de transporte".
un modelo económico válido Así, en otra de las mesas que estuvieron debatiendo entre el jueves y ayer, Alberto Alonso, catedrático de Derecho Mercantil de la Universidad Rey Juan Carlos, manifestó la importancia de "aprobar una normativa que regule las funciones de los intermediarios externos de las empresas (consultoras, auditorías, tasadoras, etc.), encargados de transmitir la transparencia empresarial y la confianza, ya que son éstos los que han fallado: hay que acabar con los grupos de interés que ejercen tareas plurales". De esta forma, remarcó "que el actual sistema económico no ha fallado. El cambio del modelo no es la solución, hay que corregir los errores y continuar con este modelo que nos ha aportado riqueza y libertad".
Respecto a la transparencia, señaló que la normativa española es "tremenda" en lo relativo a la información financiera transmitida por las empresas, pero no ha funcionado el "contenido" de esa información y, ahora, se ha comprobado que el sistema contable "hace aguas".
análisis El catedrático de Economía de la Empresa en la Universidad Autónoma de Madrid, Emilio Ontiveros, analizó que "ésta es una crisis diferente porque su epicentro está en el sistema financiero". Así, los integrantes de la mesa Las lecciones de la crisis y terapias de oportunidad propusieron tres medidas: inyectar capital sobre la base de un presupuesto monetario riguroso; avalar emisiones de deuda del sistema financiero con el objetivo de posibilitarlas, no abaratarlas; y comprar participaciones en compañías para asegurar su viabilidad y venderlas a precio de mercado una vez normalizadas con el objetivo de no socializar las pérdidas.
En cuanto a la cuestión de Propiedad y disponibilidad de los recursos naturales, Concha Osácar dijo que "los intereses económicos y de poder frenan los nuevos desarrollos: con el 2% de la renta global se podría solucionar la pobreza, la sobrepoblación y la sostenibilidad. Algo que no aplicamos, cuando un 5% del PIB mundial se gasta en petróleo". Osácar indicó que "es necesario establecer a nivel internacional un consenso moral y de instancias efectivas que regulen el uso de elementos como el agua, los alimentos y el petróleo".
En la mesa de la Investigación e innovación aplicada y sociedad 2.0 , Enrique Dans destacó que, "por primera vez, ante una revolución tecnológica como es la del mundo 2.0, España está a la vanguardia mundial. El problema es la distancia que hay entre los avanzados y el resto de la población".
Durante dos días, cerca de 60 expertos abordaron todas estas materias, cuyas conclusiones las expusieron ayer ante 300 representantes institucionales, económicos, sociales y políticos.