pamplona. KYBSE, la antigua AP Amortiguadores, anunció ayer al comité de empresa que tendrá que despedir a 200 personas durante los próximos seis meses, debido a los resultados negativos y a la bajada de las ventas y no por la nueva planta que se tiene previsto abrir en Los Arcos, según fuentes sindicales consultadas. En el último trimestre del año, se prevé que se produzca el mayor volumen de despidos, unos 150, y ya entre enero y marzo del año que viene, el resto.
El 60% de estas rescisiones corresponden a mano de obra indirecta (jefes de línea, ingenieros, supervisores, personal de mantenimiento...) y el 40% restante, a los empleados de producción, indicaron las mismas fuentes.
Desde LAB, volvieron a recordar ayer que "los malos resultados de la fábrica se deben al equipo directivo de la antigua AP, que lleva en el cargo desde hace 25 años; y que, en estos momentos, la prioridad es que se garanticen los actuales puestos de trabajo". Además, no desvinculó las nuevas medidas adoptadas por la Dirección con el proyecto de Los Arcos. "Se trata de una deslocalización en toda regla y con el agravante de estar amparada por el Gobierno de Navarra", insistió.
Además, al comité también se le informó de que la empresa va a presentar un expediente de regulación de empleo (ERE) de diez días salteados laborables para aplicar entre octubre y diciembre, que afecta a prácticamente toda la plantilla, unos 800 trabajadores. "Durante esos días, se mantendrán servicios mínimos para atender a los clientes, pero la medida incumbe a prácticamente la totalidad de los empleados", manifestaron fuentes sindicales. Sin embargo, todavía la Dirección no ha explicado cómo va a aplicar el ERE.
El comité de la planta de Ororbia se reunirá el lunes para abordar la situación que atraviesa KYBSE, y el martes celebrarán una asamblea para informar a la plantilla.