pamplona. Aragonés, castellano, euskera, francés o catalán. Cualquiera de estas cinco lenguas se pudieron escuchar ayer en la sala Ciudadela de Baluarte cuando se abrió el turno de preguntas que puso el punto y final a la intervención del filósofo y lingüista de la Universidad Autónoma de Madrid Juan Carlos Moreno Cabrera. Su ponencia El euskera y el nacionalismo lingüístico español despertó el interés de los asistentes y arrancó espontáneos aplausos en diferentes momentos del acto. En su discurso, Moreno (Madrid, 1956) aseguró que el nacionalismo lingüístico español "se comporta de forma agresiva y dictatorial con el resto de las lenguas" y que su imposición y la marginación de los demás idiomas "no se debe a sus propiedades lingüísticas, sino a circunstancias históricas, políticas y sociales".
En su conferencia, este catedrático quiso demostrar que las propiedades lingüísticas del español que, según diversos medios de comunicación, la convierten en una "lengua ideal para su aprendizaje y expansión", las tiene también el euskera. "Se quiere dar a entender que su superioridad, en cuanto al número de hablantes, respecto de las demás lenguas con las que convive y su excelencia literaria y cultural derivan de esa serie de cualidades lingüísticas intrínsecas que hacen que el español haya llegado a su situación privilegiada actual de forma más o menos natural", apuntó Moreno. Pero no es así, asintió.
Lengua cultural de primer orden, fácil, expansiva y geográficamente compacta; no corre riesgo de fragmentación; es internacional y además tiene un grado de comunicabilidad alta y un nivel bajo de variación. Estos son los tópicos o propiedades que se le conceden al castellano y que, según Moreno, una vez sometidas a un examen crítico del lenguaje también se le pueden otorgar al euskera. "Y es que no son estas cualidades lingüísticas las que explican el dominio, extensión y riqueza cultural de esta lengua sino más bien una serie de circunstancias históricas, políticas y sociales que no sólo han hecho posible su dominio sino también han provocado la marginación y la minoración de las lenguas que han convivido con ella durante siglos, como es el euskera", expuso el catedrático de la Universidad Autónoma de Madrid y autor de La dignidad e igualdad de las Lenguas. Crítica de la discriminación lingüística o El nacionalismo lingüístico. Una ideología destructiva .
imposición vs marginación En su opinión, una característica del nacionalismo lingüístico en general y del español en particular, es "la utilización y manipulación de determinados conceptos lingüísticos y sociolingüísticos con el fin de presentar como natural y necesaria una situación de desequilibrio lingüístico entre lenguas que conviven en un mismo territorio sólo puede explicarse a través de un ejercicio continuado de imposición de una lengua y minoración de otras". En este sentido, Moreno considera que el nacionalismo lingüístico español tiene comportamientos dictatoriales y agresivos con el resto de lenguas. "Se presenta como lo natural, y yo no digo que no lo sea, pero eso no quita para que todo lo demás también sea natural", concluyó este catedrático, que recordó que el resto de las lenguas está sufriendo "ataques tremendos" por parte de este nacionalismo lingüístico.