PAMPLONA. La destitución de José Ángel Ziganda como entrenador de Osasuna, anunciada hoy por la Junta Directiva, es la primera que se vive en el club navarro después de 11 años y 5 meses, cuando en mayo de 1997 fue relevado del cargo Miguel Sola, con el equipo en Segunda División, a falta de cinco jornadas para la conclusión de la temporada 1996/97, cuando Osasuna rozó el descenso a Segunda B, no se habían producido, hasta hoy, relevos drásticos en el banquillo tras el paso de dos presidentes y cuatro técnicos.
La destitución de Sola se produjo además en una época convulsa de la entidad, con Juan Luis Irigaray como presidente, que llegó a ser reprobado por los socios compromisarios del club.
Irigaray, que se vio obligado a dimitir en noviembre de 1997, fue el último presidente que destituyó a un entrenador, Miguel Sola, en una temporada que comenzó Rafa Benítez, y fue sustituido en la novena jornada por Pedro Mari Zabalza, que duró dieciséis jornadas en el puesto.
Tras la destitución de Sola, el navarro Enrique Martín, el cuarto entrenador esa temporada, salvó al equipo del descenso a Segunda B en las últimas cinco jornadas con cuatro victorias consecutivas y un último partido de sobra.
Desde entonces, sólo se produjeron los fines de ciclos de Martín, Miguel Ángel Lotina y Javier Aguirre, cuya marcha hace tres temporadas permitió el debut de José Ángel Ziganda en los banquillos profesionales.
SIN DESTITUCIONES Martín dirigió dos temporadas completas al equipo sin poder conseguir el objetivo del ascenso, mientras que no llegó a cumplir el tercer año de contrato por acuerdo entre las partes, aunque no puede entenderse como una destitución.
Lotina subió a Osasuna en su primera campaña en el año 2000 y mantuvo dos temporadas al equipo en Primera, con problemas clasificatorios, pero con mérito al contar con una plantilla modesta, mientras que con el mexicano Aguirre, que estuvo cuatro años en Pamplona, Osasuna tuvo su etapa más brillante.
El técnico mexicano, que también tuvo problemas en su primera campaña en Liga, llevó al conjunto 'rojillo' a su primera final de la Copa del Rey, su tercera Copa de la UEFA y una temporada de récords que permitió a Osasuna clasificarse para la previa de la Liga de Campeones como cuarto en la Liga.
Patxi Izco, que cumple su segundo mandato como presidente, y su antecesor, Javier Miranda, obraron con calma en cuanto a la estabilidad en los banquillos, a pesar de encontrarse en situaciones delicadas, aunque la paciencia se ha acabado hoy con la destitución de Ziganda.
La continuidad de Ziganda tras el mal final de Liga de la pasada temporada ya llegó a ser cuestionada, aunque tras un periodo de reflexión y debate se apostó por el técnico navarro pese a que el equipo se salvó en la última jornada en Santander.
Ziganda, que al igual que Martín, Lotina y Aguirre pudo ser destituido en momentos puntuales, lideró a Osasuna a las semifinales de la Copa de la UEFA, donde nunca había llegado Osasuna, y obtuvo el récord de victorias consecutivas en Primera (cinco), mientras que consiguió dos permanencias, aunque la de la pasada campaña dejó un mal sabor de boca, lo que unido a un dubitativo inicio en este ejercicio le ha condenado a la destitución.