pamplona. Las casetas de la Feria del Libro Antiguo y de Ocasión de Pamplona expusieron ayer, en el paseo de Sarasate, sus libros por última vez este año. Las 18 librerías fieles a esta cita coinciden en que la tendencia general de este año ha sido a la baja. "Comparado con anteriores ediciones, se puede observar una disminución en las cifras de venta", señaló Kike Abárzuza, coordinador de la Feria y responsable de la Librería Irache de Pamplona.
Esta impresión no se debe directamente a la crisis ya que el declive lleva unos cuatro o cinco años. "La tónica de este año ha sido la misma que los anteriores. No es un desplome como el de la bolsa, pero el balance es negativo", observó Ana Cormenzana, de la Librería El Sekhmet de Vitoria.
A lo largo de los 17 días de la cita literaria, Abárzuza recalcó que hubo días de mucha afluencia y otros en los que la demanda fue más discreta. "Este año, el tiempo no ha ayudado mucho ya que los días lluviosos y de frío que hemos pasado no invitan al paseo". Para Javier Garisoáin, de la Librería pamplonesa Libros con Historia, la bajada de la 28ª edición no tiene una razón concreta. "Creo que es una dinámica que se da desde hace unos años, sobre todo por la autocompetencia que nos hacemos los libreros entre nosotros. Si hablamos de libros de ocasión, Internet se ha convertido en el principal competidor".
Los niños también leen Garisoáin además explicó que la crisis económica puede influir si se trata de caprichos. Sin embargo, muchos de sus clientes acudieron a su caseta en busca de algunas obras de literatura concretas que conforman las lecturas obligatorias de los escolares.
En la era del audiovisual, los libros pueden resultar un objeto extraño para los niños. Sólo acontecimientos como éste logran refrescar la imagen anticuada de la literatura. Y es que la Feria no es únicamente una oportunidad para los coleccionistas de encontrar alguna pieza, sino que muchos acuden en familia para disfrutar de un momento cultural y de ocio. "Una curiosidad de este año ha sido la presencia de muchos niños y jóvenes que buscan entre tebeos y ejemplares más clásicos. La narrativa sigue siendo un género muy apreciado, y en especial los relatos de Agatha Christie", apuntó Rosa, de la Librería Luces de Bohemia de Zaragoza.
Este interés podría explicarse por la adicción de los más pequeños a las aventuras de Harry Potter o de Eragon, protagonista de la trilogía de Christopher Paolini. Y siguiendo esta nueva moda, algunas librerías no dudaron en incluir algunos best-sellers juveniles en sus estantes.
Entre violines Los aficionados a la literatura pudieron, de paso, disfrutar de la exposición de violines decorados (que concluye el próximo miércoles, 15 de octubre) con motivo del centenario de la muerte del músico Pablo Sarasate. Con esa idea en la cabeza, algunos clientes pasaron, de puesto en puesto, en busca de alguna obra sobre el artista.
"Sí que hemos tenido algunas personas que nos preguntaron por libros sobre Sarasate. Pero no teníamos ninguno. No obstante, hemos vendido muchos libros relacionados con el violín o la música en general", explicó la responsable de Luces de Bohemia.
A pesar de los actividades organizadas en torno al violinista, los libreros sólo se dedicaron a lo suyo. "Desde la propia organización, no planeamos nada relativo al homenaje a Pablo Sarasate", afirmó Abárzuza.