lakuntza. La 15ª edición del Txirrindula Eguna de Sakana movilizó ayer a más de 400 personas que no quisieron perderse esta fiesta de la bicicleta. Este año fue entre Ziordia e Irurtzun. En total, fueron 46 kilómetros, en su mayor parte por pistas, que recorrieron la mayoría de las localidades de la comarca. Y es que los objetivos esta cita no competitiva son disfrutar haciendo deporte y promocionar la relación entre los sakandarras. También dar a conocer las localidades y parajes de la comarca en otoño, una estación en la que Sakana muestra muchas tonalidades.
Si bien las predicciones metereológicas auguraban una jornada soleada, no fue así. Amaneció lloviendo y con fuentes rachas de viento. Se notó en la salida, en la que tomaron parte unos 200 txirrindularis . Cabe destacar que había preinscritos 320. Así, con el aire de contra pero con muchas ganas, el pelotón salió pasadas las nueve de Ziordia con cicloturistas de todas las edades. El grupo fue creciendo según atravesaban las localidades de Sakana y no llovía. Muchos se unieron en Lakuntza, dónde hubo parada para el almuerzo. Era el caso de Jesús Galarza y Aitziber Lezea, de Alsasua, que acudieron con sus hijas Josune y Olatz, esta última en la parrilla de su padre. Otro grupo familiar que se incorporó en Lakuntza era el de Julen y Mikel Perkaz, Sara y Martín Zapata y Ane e Inés Uharte, de Pamplona e Hiriberri.
Entre los participantes destacaba la chavalería, con grupos de amigos que disfrutaron de lo lindo. Gorka Ramos, Aitana Fernández, Aingeru Etxeberria, Eneko Garasa, Amaia Oiarbide, Pello Aldatz, Jonan Cob, Aitor Lara, Iñigo Tobar, Iker Grados, Ekaitz Villa y Alaitz Ramírez de Alda, una cuadrilla de Alsasua de entre 10 y 12 años, se mostraban orgullosos de haber realizado todo el recorrido.
La cita de ayer fue una fiesta sobre ruedas. "Ha salido todo muy bien, sin incidentes reseñables, y con mucho ambiente" destacaba Nerea Navarro, técnica de la Mancomunidad de Sakana.
Además de la satisfacción que da la práctica del deporte, todos los participantes se llevaron un obsequio a casa, un botellín para la bici. También se rifaron lotes de material relacionados con el ciclismo.
La cita estaba organizada por la Mancomunidad de Sakana, con la colaboración del Club Ciclista Burunda, Aralar Txirrindula Taldea, el Gobierno de Navarra, los ayuntamientos de Irurtzun y Ziordia, Guaixe y Beleixe . También colaboró DYA Sakana, que afortunadamente, apenas tuvo trabajo.