Pamplona. César Cruchaga, uno de los jugadores más veteranos de la plantilla rojilla, nunca había vivido la destitución de un entrenador en Osasuna. Por eso no acertaba a valorar la nueva situación que se le plantea a una plantilla que necesita asimilar cuanto antes la noticia y los métodos del nuevo técnico.
¿Se esperaban la noticia?
No, pero el fútbol es así. Al final, los resultados aprietan y la Junta Di-rectiva habrá pensado que es lo mejor para Osasuna, aunque nos ha sorprendido un poquito.
¿Cómo se ha tomado el vestuario la destitución de Ziganda?
Sobre todo, con sorpresa. Ya sabíamos que las cosas estaban un poco mal, pero pensábamos que, por lo menos, Ziganda tendría algún tipo de ultimátum, que si no se reaccionaba contra el Sporting o contra el Betis, sí que podía pasar alguna cosa. Pero la situación se ha precipitado antes de lo que todo el mundo pensaba. Esto es el fútbol, es ley de vida. Ahora tendremos otro entrenador y entre todos tenemos que intentar que enseguida se sienta lo más a gusto posible. Entre todos debemos intentar sacar esta situación adelante.
Osasuna no destituía a un entrenador desde hace más de 11 años. Es una situación nueva para casi toda la plantilla.
A mí no me había tocado. Es una experiencia más de la que tenemos que aprender. No da tiempo para pensar demasiado porque el domingo hay otro partido y al final estamos en el club los que estamos, nadie es imprescindible y entre todos tenemos que intentar salir adelante.
¿Qué le parece Camacho?
Poco se puede decir de él que alguien no sepa. Todo el mundo le conoce y ha entrenado a lo mejor de lo mejor. Sin conocerle, poco más se puede decir.
Como osasunista, ¿se siente decepcionado por la decisión de destituir al entrenador?
Como osasunista hay que entender todo tipo de cosas. Creo que esta decisión no va en contra ni a favor del osasunismo. Creo que es una situación que en otros clubes se da más habitualmente. Aquí generalmente se ha tenido paciencia con los entrenadores y no es que no se haya tenido paciencia con Cuco. Era su tercera temporada en el equipo y es difícil mantener a los entrenadores tanto tiempo porque o bien se van a otros clubes para mejorar o tienen ciclos de dos o tres años. Incluso Aguirre, Lotina y Martín no estuvieron mucho más. No sabemos si la destitución es para mejor. Aquí la experiencia nos ha dicho que la paciencia ha sido buena consejera, pero no siempre las situaciones son iguales y a veces cambiar todo es para mejor.
Ziganda ha sido cesado tras disputarse sólo seis jornadas. ¿Cree que le ha pesado el mal final de la pasada campaña?
Esa pregunta es para la Junta Directiva. Los jugadores pintamos poco en esto. La realidad es que Osasuna no se merece tener sólo cuatro puntos. Hemos merecido un poquito más, pero la cosa viene un poco de atrás. Llevamos 11 partidos seguidos sin ganar y la Junta Directiva ha tenido su criterio. Y no es ni mejor ni peor. Todo se hace para bien y esperemos que haya una reacción.