PAMPLONA. El Partido Popular de Navarra (PPN) expuso ayer sus líneas básicas de actuación, después de celebrar en Pamplona la primera reunión de su comisión constituyente. En su estreno en la escena pública, la nueva formación política trató de marcar distancias con UPN, a quien responsabilizó de "la ruptura unilateral del pacto". Así se recoge en el preámbulo declarativo, en el que justifica su regreso a la Comunidad Foral por el giro experimentado por los regionalistas, a los que considera que se han convertido en rehenes del PSN.
"No puede ser que los navarros que de modo mayoritario vienen apoyando nuestros principios, por razones inexplicadas, por falta de nuevas ideas o, simplemente, por el agotamiento de sus líderes se conviertan en rehenes de otras opciones con las que podemos compartir el modelo institucional y del Amejoramiento del Fuero, pero con las que mantenemos discrepancias sustanciales en muchas aspectos de la vida pública". El texto, aunque no cita ni a Miguel Sanz ni a los socialistas, va dirigido al acercamiento del presidente de la Comunidad Foral hacia el PSN-PSOE y a la dependencia que tiene de él.
Con el objetivo de marcar desde el primer momento su espacio político, el PPN resaltó su "proyección española y europea" como una de las señas de identidad, "algo que otras formaciones no pueden hacer", puntualizó el presidente de la comisión constituyente, José Ignacio Palacios. De hecho, en el preámbulo destaca "tener la fortaleza de un partido navarro y foralista, pero también de ámbito nacional y europeo", y se atribuye el éxito de haber dinamitado el pacto de gobierno que en verano de 2007 alcanzaron PSN, NaBai e IUN. "Sin el PP, sin su contribución decisiva a la libertad de Navarra, la operación de gobierno PSN-nacionalistas habría prosperado sin lugar a dudas", sostiene.
Más allá de estar respaldado por un partido nacional, el ideario del PPN -que se publica de forma íntegra en la página siguiente- podría ser suscrito prácticamente en su totalidad por UPN. Incide en la defensa del Régimen Foral, subraya su "inequívoca vocación española", apoya el Amejoramiento, aboga por la derogación de la disposición transitoria cuarta [la que regula la incorporación de Navarra a la CAV mediante referéndum] y rechaza cualquier negociación con ETA. Es decir, nada que los regionalistas no defiendan a diario.
MÁXIMA AMBICIÓN La proximidad ideológica entre PPN y UPN ya no va a ser suficiente para que estas dos opciones caminen juntas. Los populares llegan a Navarra "con vocación de quedarse" y con el declarado objetivo de convertirse "en el corto medio plazo en la primera fuerza política" de la Comunidad Foral, dijo Palacios, quien rechazó la acusación de "tránsfuga" realizada desde las filas regionalistas por abandonar el partido y mantener el acta de senador.
"Allá cada uno con sus declaraciones, pero yo salí elegido con el programa electoral del PP", recordó Palacios, antes de asegurar que hubiera devuelto su acta en el supuesto de que el pacto no se hubiera roto y él se hubiera pasado a otro grupo político.
Palacios consideró que tanto él como el resto de integrantes de la comisión constituyente pertenecen "a la derecha templada" y calificó de "día histórico para Navarra y para el PP" el inicio de esta andadura que va a convertir al PPN en "la voz de los navarros en Navarra, en España y en el resto de Europa".
Otro de los cargos públicos que ha abandonado UPN para sumarse al proyecto del PPN, Santiago Cervera, manifestó en Onda Cero que no quiere que se plantee, "ni siquiera como mera conjetura", la posibilidad de un pacto futuro con UPN. A su juicio, tal sugerencia no sería una posición "demasiado inteligente".
"Ni queremos volver demasiado la vista atrás, ni nos estamos planteando hacer nuestra labor política en el horizonte de ningún pacto con UPN", continuó el diputado navarro, que valoró como "enorme error" que la formación presidida por Sanz se haya "desligado del proyecto nacional del PP".