pamplona. "Queremos una lengua para gozar con el arte de los bertsolaris, que se oiga en la cocina del caserío, y que también se escuche en las aulas de las universidades, en los medios de comunicación y en el Parlamento", reivindicaron ayer la representante de AEK Aitziber Sarasola y el coordinador de Lokarri Paul Bilbao con motivo de la manifestación que se realizó ayer bajo el lema Euskaraz bizitzeko eskubidearen alde. Euskara ofiziala (Por el derecho de vivir en euskera. Euskera oficial). En la marcha, que transcurrió desde los cines Golem hasta la plaza del Castillo, participaron más de 4.000 euskaltzales, que exigieron la oficialidad del euskera en Navarra. Pese a que el mal tiempo amenazaba con quitar el protagonismo a al acto, el calor de los niños, mayores, jóvenes y adultos dejó en segundo plano al frío y al xirimiri .
Pasadas las 17.15 horas sonaron el cuerno y el irrintzi de los zanpantzarres, que dieron el pistoletazo de salida a la manifestación. Tras ellos, se encaminó la pancarta con el lema de la marcha donde se pudieron ver rostros conocidos como la miembro de Euskaltzaindia Sagrario Alemán, Alizia Iribarren, Néstor Martínez, Dabid Anaut o el director de la Federación de Ikastolas de Navarra Peio Marinelarena, entre otros.
Alemán confesó que "desde el día en el que se aprobó la Ley del Vascuence la oficialidad del idioma ha estado en mente de todos los navarros y que para conseguirla tenemos que trabajar entre todos". Asimismo, se mostró preocupada por el nuevo modelo educativo que el Gobierno foral ha puesto en marcha, puesto que antepone el inglés al euskera.
Conforme la cabeza de la manifestación se adentraba por la Avenida de Bayona, se sumaron más euskaltzales llegados desde diferentes puntos de la Comunidad Foral. Entre la colorida vestimenta de la multitud destacaban las pancartas blancas que varios vecinos de Eguesibar y Estella-Lizarra portaron en defensa del idioma.
Tampoco faltaron a la cita diferentes representantes del ámbito político como Maiorga Ramírez y Aitor Etxarri de Nafarroa Bai, y Marine Pueyo y Santi Kiroga de ANV. Según destacó Ramírez, "la manifestación sirve para mandar un mensaje a UPN y PSN para que se den cuenta de que hay una parte importante de la sociedad que exige vivir en este idioma". Por su parte, Kiroga explicó que la foto de la manifestación multitudinaria de ayer refleja las necesidades de los navarros. Asimismo, se mostró positivo al reconocer que este es el mejor momento para pasar de las palabras a las acciones.
A las 18.00 horas, los cencerros de los zanpantzarres comenzaron a sonar en la plaza del Castillo. Por detrás, los más de 4.000 euskaltzales se adentraban poco a poco hasta ocupar más de la mitad de la plaza. A las 18.15 horas, la cola de la marcha no había entrado aún al lugar.
Después de oír los bertsos de Iñigo Ibarra, los organizadores leyeron un comunicado para concluir con la manifestación. "Estamos a favor del derecho a vivir en euskera, de la recuperación de la lengua propia, de reconocer a nuestro idioma los mismos derechos que se deben reconocer a todas las lenguas del mundo, y de dar una protección jurídica plena al euskera", reivindicaron Aitziber Sarasola y Paul Bilbao.
Por otra parte, resaltaron la importancia que tiene el trabajo diario que realizan diferentes asociaciones y personas a favor del idioma. "Seguiremos trabajando en el día a día, abriendo espacios grandes y pequeños al conocimiento y uso del euskera, dando pequeños pasos, ganando hablantes y ámbitos", matizaron.
El acto de ayer sirvió para denunciar la actual situación lingüística que vive la Comunidad Foral, y que divide al territorio y a la sociedad navarra.