Hatortxurock 9.5: actuaciones de Des-Kontrol, Txarrena, Kauta, Zea Mays, Su Ta Gar, Kop, Anestesia, EH Sukarra, Hesian y Tximeleta Fecha: sábado, 10 de enero. Lugar: polígono de Berrioplano. Incidencias: actuaciones de alrededor de 1 hora de duración desarrolladas de forma alternativa bajo dos carpas gigantes. Puntualidad exquisita. Buenísima asistencia, público preferentemente joven con destacable presencia de catalanes.
POR j. óscar beorlegui
Fiel a su cita anual llegó Hatortxurock, festival de referencia obligada y, una vez más, toda una fiesta de la música y la solidaridad. La presente edición, la 9.5 (concebida como una transición hacia la 10ª, a celebrarse excepcionalmente en junio), deparó un auténtico maratón de grupos, iniciándose el mismo bajo el aguerrido street-punk de Des-Kontrol. Éstos, con la rabia a flor de piel, presentaron Hipokresia eta faxismoaren aurka , CD de circunstancias que nunca debería haber visto la luz, registrado como ha sido para salir al paso de las calumnias vertidas contra ellos por ciertos enterados que les están acusando de "fascistas". En fin, vivir para ver. Con el grueso del público aún por llegar, a continuación actuó Txarrena, renovada formación que, comandada por el Drogas (furioso bastón al aire, como en La Venganza de la Abuela), ofreció un set de altura, integrado por las canciones de su único disco más unas cuántas inéditas: unos temas, los viejos, que vaya cómo sonaron. Y es que vaya cómo les han quitado el polvo el Drogas y sus nuevos compañeros de viaje. ¿La pena? Que el pase fue más bien de transición, toda vez que los presentes, muy jóvenes, no conocían las canciones: lo mismo que, por distintos motivos, los pases de Kauta (destellos, empuje y pegadizas melodías) y el de los ya veteranos Zea Mays, banda de 1ª división que, liderada por el chorro de voz de Aiora, llenó de rock la carpa. De un rock de porte alternativo facturado con especial coraje, derivado éste de la fuerza que generan, de la que transmiten… y del hecho de que, pese al discreto reconocimiento obtenido, el grupo continúe en la brecha. Y acto seguido, lo más esperado de la noche: el tramo representado por las actuaciones de Su Ta Gar (quienes sintetizaron en hora y 20 minutos el emotivo repertorio que están ofreciendo con motivo de su gira 20 Urte , de más de 2 horas de duración, con significativos arreglos acústicos en bastantes canciones), los catalanes Kop, responsables con su metralla dialéctica y musical de que cientos de paisanos suyos, senyeras y pura expectación, se acercaran a Berrioplano, y Anestesia, quienes ofrecieron un brutal concierto antes de ceder el testigo a EH Sukarra y los emergentes Hesian.
¿Lo mejor de este Hatortxurock? La producción del festival, no escatimando medios sus organizadores, montándose como se montaron dos carpas (calefacción incluida) con sus escenarios y pantallas laterales, y la constatación de que hay relevo generacional a ambas alturas del escenario, con grupos como Hesian ascendiendo de división de una edición a otra; la constatación de que el rock vasco y su entorno, en resumen, gozan de buena salud. ¿Lo peor? Más allá del propio evento, el hecho de que tengamos que denunciar públicamente lo que está pasando con Hesian, quienes, víctimas de un bulo -primeramente- y, a buen seguro, de envidias surgidas desde el lado más anticomercial (por denominarlo de algún modo) de la escena, están teniendo que aguantar insoportables hostigamientos en sus bolos por parte de puristas descerebrados que, además, van de majos . Por parte de intransigentes antiprohibicionistas que ponen el grito en el cielo cuando determinados entes boicotean a grupos y después, si pueden, en nombre de la autogestión más cutre, tratan de censurar ellos, algo que ya vimos en la Sortzen Jaia, con Lendakaris Muertos. ¿Lo peor, así pues? Que en un evento como éste, con todos quebraderos de cabeza que acarrea su organización, quienes lo auspician tengan que velar por la seguridad… ¡de un grupo afín al festival y al grueso del público! En fin, vivir para ver, nuevamente. Por lo demás, salvo dicho borrón, muy bien todo, 9.5: ya falta menos para Hatortxurock 10.