En primer lugar, y tras solicitar el permiso correspondiente para desarrollar la actividad...
¿Hay que solicitar un permiso al ayuntamiento para repartir cariño?
Seguridad Ciudadana les comunicaba la autorización para la realización de la actividad siempre y cuando se cumplieran dos condiciones: la obligación de "no poner en compromiso ni violentar a los ciudadanos debiendo estos acercarse a las mesas de forma voluntaria"... Las promotoras del acto, sorprendidas por el primer requisito debido a que en ningún momento habían planteado la posibilidad de colocar mesas...
Ya me imagino lo bien que explicaron su actividad las ositas amorosas.
-Oye, Pili, ¿no te ha parecido raro cuando han empezado a hablarnos de la mesa?