Enviado Especial
CAPBRETÓN (francia). Osasuna se tomó de lo más en serio su compromiso amistoso en Francia y ofreció unas prestaciones rotundas, serias, en definitiva, buenos síntomas para afrontar cualquier envite de categoría. Los goles de Cruchaga y Sola no hacen sino reafirmar a un grupo que siempre se ha mostrado muy caro de pelar. El Girondins todavía no le ha encontrado el truco a los de Ziganda.
El equipo de Cuco, una vez activado el encuentro -el primer cuarto de hora fue de puro tanteo-, se convirtió en un elemento peligroso a la contra desde el papel de dominado que le tocó ejercer. El Girondins, equipo de etiqueta y en cuya alineación actuaban atacantes de cuidado, se apoderó de la pelota y perpetró sus embestidas a partir del toque y el juego en corto. Tanto barroquismo en un terreno de juego como el de Capbretón, muy lento por la hierba alta e irregular, provocó que a Osasuna le saliera mejor la apuesta. Los rojillos gozaron de espacios y en cuanto sisaban la pelota, contragolpeaban con sensación de hacer daño.
Tras una falta de Cavenaghi, que obligó a Elía a una buena estirada, Osasuna comenzó a hilvanar juego por banda. Un centro pasado de Dady -sigue algo torpón- obligó al portero Valverde a salir a por un balón que no era suyo. A la desesperada, arrolló a Javi García, que llegaba en plan tractor. El árbitro se hizo el longuis y el balón acabó en córner. De la esquina, Osasuna rascó su gol. El envío de Juanfran, mal despejado en el primer palo, lo embocó Cruchaga sin oposición en mitad del área.
A partir de ahí, el encuentro cobró intensidad en la pelea -se dieron estopa y nadie se cortó un pelo- y en el juego. Osasuna se refugió en busca de algún aguijonazo dada su buena disposición para el robo y la salida en estampida. Por dos veces, Portillo estuvo a punto de hacer diana. Primero, en el 37, tras un córner en contra, Portillo remató con un zurdazo alto una gran contra de los rojillos. En el 44, su disparo, tras aprovechar un error de la defensa y regatear al portero llevó el mismo camino que el anterior. Basta que el Girondins sobreviviera a tales golpes para que encontrara un espacio por banda sobre el que horadar. En el 45, una internada de Chalmé terminó en un rechace en corto de la defensa que Wendel puso en la mismísima escuadra. Cayeron las tablas por casualidad.
La segunda parte resultó mucho menos movida y pareció un pacto de no agresión. Con el carrusel de cambios, el encuentro perdió hechuras. Sólo el eléctrico Obertan sacó algo provechoso de sus incursiones, mientras Osasuna mantuvo el tipo en defensa, pero no logró desperezarse en ataque.
Así las cosas, el empate estaba cantado hasta que en el minuto 88, Javier Flaño salió decidido en un contragolpe, abrió a la izquierda para Font, que a su vez dejó la pelota a Corrales, cuya definitiva rosca terminó en la cabeza de Kike Sola, que la metió sin remisión. Un golazo que remató un buen tajo ante un equipo de alcurnia, aunque el árbitro al final estuviera a punto de echarle un borrón al lienzo.
GIRONDINS1
OSASUNA2
GIRONDINS DE BURDEOS Valverde; Chalmé, Jemmali, Planus (Bruno, m.54), Jurietti; Obertan (Saivet, m.86), Diarra, Wendel; Ducasse; Cavenaghi y Jussie.
OSASUNA Elía; Javier Flaño, Cruchaga, Miguel Flaño (Etayo, m.46), Nacho Monreal; Javi García, Ion Erice (Corrales, m.82); Juanfran (Valiente, m.46; Izquierdo, m.86), Font; Dady (Óscar Vega, m.76) y Portillo (Kike Sola, m.46).
Goles 0-1 , minuto 17: Cruchaga cabecea a gol tras un córner que no fue despejado en el primer palo. 1-1 , minuto 45: Wendel marca de fuerte zurdazo que entra por la escuadra. 1-2 , minuto 88: Kike Sola marca de cabeza tras un buen centro de Corrales desde la izquierda.
Árbitro Tuery. Muy mal y mal asistido en las bandas. Amonestó a Javier Flaño (m.56) y a Héctor Font (m.89).
Estadio Parque de Deportes de Capbretón. Alrededor de 350 de espectadores y medio centenar de aficionados rojillos entre ellos. Terreno de juego con la hierba muy alta, pero en aceptables condiciones. El partido empezó con veinte minutos de retraso sobre el horario anunciado -las 17.00 horas-.