Osasuna no sólo ganó y convenció en el partido del estadio Ruiz de Lopera, sino que descubrió la juventud. Jugó el miércoles con uno de los bloques más jóvenes de Primera (su media de edad fue de 24,5 años) y, además, en las bandas batió récord de edad al alinear a sus dos benjamines de la plantilla: el mexicano Carlos Vela y el pamplonés Azpilicueta, ambos con 18 años. Este promedio de 18 años se incrementa hasta los 20 años en la totalidad de los carriles si sumamos la edad de los dos laterales: Monreal y J. Flaño, de 21 y 22 años respectivamente.
A pesar de la extrema juventud de Vela y Azpilicueta y de que ambos están dando sus primeros pasos y aún les queda un largo recorrido de progresión en la máxima categoría, la apuesta de Ziganda ante el Betis no fue ninguna locura, porque, y así lo demostraron el miércoles, los dos dieron muestras de estar preparados para afrontar dicho reto y brillar como lo hicieron en Sevilla.
Vela, campeón del mundo sub'17 y bota de oro sub'17, mundialista sub'20 y ahora internacional absoluto por México, jugó el miércoles de extremo izquierdo y asombró. Se entendió bien con Dady y dio un recital, dejando a su oponente, Damiá, con el molde en varias ocasiones. Tiene calidad, nervio, velocidad y pólvora en sus piernas y en su cabeza, por lo que no fue extraño que el Arsenal inglés lo fichase y esté a la espera de que la legislación le permita tenerlo en su plantilla, algo que se producirá en 2008, para exprimir sus virtudes. En Osasuna ya ha marcado su primer gol y parece que no ha hecho más que empezar.
Azpilicueta, seis meses más joven que Vela, también jugó su segundo partido como titular esta Liga. Es campeón europeo sub'19 y alterna con el Promesas. El miércoles volvió para hacerse el dueño de la derecha y dar un fenomenal pase de gol a Dady. Tiene desparpajo y calidad suficiente para mandar en la banda, pero su problema se llama Juanfran. Igual su progresión puede continuar mejor en otro puesto del equipo.