El Zaragoza es el primer visitante del Reyno de Navarra en este tramo decisivo de la competición en la que no se pueden producir más fallos, más concesiones en casa. Osasuna sigue haciendo cuentas para la salvación y con la igualdad como arma de doble filo -todo el mundo está muy cerca, para echar el guante a los otros, pero también para huir con dificultades del resto-, los puntos que se ventilan en terreno propio, la condición de local, adoptan aún una importancia superior para el equipo de Ziganda a la vista del calendario que viene.
Osasuna va a recibir en su estadio hasta final de temporada por lo menos a cuatro rivales directos en la lucha por la permanencia. A cuatro equipos con los que la trascendencia de lo que se pone en juego va a multiplicar el valor final de los puntos. Si como tesis inequívoca, recurrente y hasta lógica se esgrime la importancia de ganar en casa para cumplir al final con un campeonato correcto y sin agobios clasificatorios, a la vista de lo que tienen por delante los rojillos, el argumento se convierte en necesidad por el aplastante peso de la coyuntura... Y de los visitantes.
A Osasuna le quedan ocho encuentros en su estadio -24 puntos en juego como local- y cuatro de estas citas -12 puntos en liza-, por lo que pinta por ahora la clasificación, van a ser contra rivales directos en la pelea por la permanencia. La referida igualdad, de todos modos, puede traer nuevos compañeros a la zona de las apuros con el paso de las jornadas. El Zaragoza, visitante del domingo, parece sólo aparentemente despegado de la zona baja porque tiene 29 puntos -está a seis de Osasuna-, si bien la victoria rojilla le acercaría un poco más a la parte baja. El Atlético de Madrid, el siguiente visitante del Reyno, se mueve por los terrenos de la gloria y busca meterse en Europa, por la competición que sea, de un modo u otro. Los chicos de Aguirre llegarán con otras apreturas.
Contra el Almería, Osasuna aún no vivirá, en teoría, un duelo cerrado con un equipo en el mismo escenario de la clasificación. El conjunto andaluz acaba de pegarse una tacada de encuentros consecutivos ganando -entre ellos al Valencia en Mestalla y al Madrid en Almería- y ha sacado del todo la cabeza del pozo. El Almería, que es el nuevo equipo que hace gracia, ya se verá cómo llega a Pamplona -ahora tiene 32 puntos-: si para partirse la cara ante un rival de nuevo directísimo o embelesado por la calma chicha que contempla por delante hasta el final de la competición.
las citas de verdad
El Real Madrid, en medio de cuatro del pozo
Osasuna va a redimensionar el valor de sus puntos en casa con cuatro de los cinco últimos visitantes -el Real Madrid es el penúltimo equipo que jugará por aquí, en la 35ª jornada de Liga-. El Betis es el primero del póquer de los visitantes apurados. El 0-3 del encuentro de la primera vuelta propone un golaverage particular final favorable, pero del que tampoco estaría mal rehuir en la medida de lo posible evitando otros sustos.
Tras el Betis, el siguiente visitante de Pamplona será el Recreativo, que anda haciendo una campaña a salto de mata, padeciendo el cambio de entrenador -se fue Marcelino al final de la Liga pasada y acaban de largar a su sustituto, Víctor Muñoz-, asumiendo la marcha de algunos futbolistas y el discreto estado de forma de otros. Osasuna perdió en Huelva por un gol impensable de Martins (1-0), que coló otro más parecido a algún contrincante despistado y para de contar.
Tintes tremendos pinta el partido con el Deportivo, donde el encuentro de la primera vuelta (1-2) también encarrila la situación pensando en posibles empates finales. Aún quedarán muchos puntos en juego.
La penúltima jornada de Liga, la última en Pamplona antes de terminar la competición en Santander, Osasuna se ventilará los puntos con el Murcia, otro de los condenados a pelear hasta el final salvo reacción increíble de uno u otro. El 2-0 de la primera vuelta aún le escuece al equipo de Ziganda porque se repitió otro partido increíble en cuanto a mala pata y poca fe. Rondando estas fechas, con seis puntos en juego -en el escenario de las dos últimas jornadas-, quizás la tarea podría estar casi hecha, la salvación lograda. La igualdad, maldita ahora, no dice eso. Dichoso sería Osasuna si elimina de la categoría de finales alguno de estos encuentros en casa.
El rendimiento aquí
16 puntos en once encuentros
Osasuna ha jugado en su estadio once encuentros de Liga -sólo uno correspondiente a la segunda vuelta, el del Athletic (2-0)-, que se han saldado con cuatro triunfos, cuatro empates y tres derrotas. Un balance discreto que ha engrosado en 16 puntos el casillero. Mallorca, Villarreal, Mallorca y Athletic han sido los conjuntos que han caído en el Reyno, mientras que han rebañado sendos empates Sevilla, Barcelona, Valladolid y Valencia y han salido victoriosos Getafe, Espanyol y Racing. La historia de estos encuentros también habla de un Osasuna con merecimientos mayores -en los tres encuentros que terminaron en derrota, los rojillos encajaron los goles casi consecutivamente, en un margen de dos minutos como máximo-, pero así es la Liga de quienes andan mal. Con el calor de la grada hay mucho que hacer. Una fiesta.