villarreal. Osasuna había encadenado varios partidos como el de ayer como visitante, pero el botín que le pasaba rozando los labios terminaba por caer en saco roto. Finalmente, ayer el equipo navarro consiguió sacar un punto de un estadio que se las trae. El Villarreal, en su campo, juega a tumba abierta y hay que saber oficiar de defensor en esas ocasiones. Osasuna lo hizo y Ziganda se mostró plenamente satisfecho del rendimiento que habían tenido sus hombres. El entrenador de Larraintzar destacó el trabajo de sus hombres, un esfuerzo que quizá fue el que les impidió marcar alguna de las ocasiones que dispusieron a lo largo del encuentro.
El equipo no sacaba un punto como visitante desde el pasado año. En concreto, llevaba tres meses sin poder sumar nada, así que era como para que Ziganda estuviera contento y les dedicara a sus muchachos buenas palabras. El técnico rojillo opinó que "este empate nos viene muy bien de cara a la moral. Al final de la Liga, los objetivos se consiguen muchas veces por uno o dos puntos, así que tenemos que estar satisfechos con el partido y el resultado que hemos conseguido".
A Ziganda también le dejó el encuentro "una sensación extraña de que podíamos haber conseguido un gol en alguna aproximación, pero, otras veces, partidos de este tipo se nos han escapado por un gol en los últimos minutos".
El técnico navarro explicó que el Villarreal es un conjunto que "juega muy bien al fútbol, tienen mucha calidad y en su campo son muy ofensivos. De esta manera, sabíamos que, si robábamos algún balón, podíamos armar buenas contras. Ahí es donde nos ha faltado ser más venenosos arriba y tener más acierto, pero creo hay que resaltar también el trabajo que han hecho ahí adelante los atacantes".
Ziganda no ocultó que, al llegar a la recta final, el choque le trajo malos recuerdos al presente de experiencias que terminaron muy diferentes a la de ayer. "El equipo ha aguantado con orden y oficio, pero en otros partidos también lo habíamos tenido y acabábamos perdiendo. Cuando llegaba el final, estábamos temblando porque se nos podía escapar un punto que habíamos trabajado todos". Por último, Ziganda mantuvo la cautela y dijo que "queda muchísima Liga y no podemos bajar la guardia".