PUENTE VIESGO. Osasuna ya se encuentra concentrado en Puente Viesgo para preparar a conciencia su último y definitivo partido contra el Racing de Santander del domingo (El Sardinero, 18.00 horas). La tensión de todos los jugadores y los técnicos se siente en el ambiente. La intensidad y la seriedad es la característica de una concentración sin apenas guiños a otras cosas que no sea pensar en dicho compromiso.
Los primeros en ponerse en marcha fueron los utilleros y el autobús del equipo, que a las 9.15 horas ya estaba en el Reyno de Navarra para recoger los 500 kilos de equipaje que la expedición rojilla se llevó a Cantabria. Tres cuartos de hora más tarde el autocar y un coche de apoyo salían de Tajonar entre los aplausos de las alumnas del colegio Nôtre Dame de Burlada, con los 25 jugadores de la plantilla (el único que falta es el lesionado Margairaz, que se encuentra recuperándose en su país); los cuatro técnicos (Ziganda, Goikoetxea, Viela y Viela); dos fisioterapeutas (Basabe y del Villar); el doctor Cipriáin; el fisioterapeuta Sesma; el gerente-delegado Vizcay; el organizador del viaje, Juanchi Patús; los utilleros Ozcoidi y Ocampo; y los responsables de prensa Guillermo Pérez y María Cardero. Casi tres horas y media más tarde, a las 13.25 horas, todos llegaban al Gran Hotel balneario de Puente Viesgo, donde permanecerán concentrados hasta mañana por la tarde. Los jugadores comieron a las 13.45 horas y posteriormente se retiraron a descansar a sus habitaciones.
La expedición llegó a Cantabria con el cielo ligeramente cubierto y una temperatura de 20 grados. Sin embargo, pronto se cubrió por completo y antes de entrenar por la tarde llovió en varias ocasiones, descendiendo el termómetro hasta los 13 grados. La plantilla al menos tuvo suerte con la meteorología, ya que dejó de llover cuando inició su primer entrenamiento en el estadio municipal de Sarón.
el tEMPLO DEL AGUA De vuelta al hotel, la plantilla tuvo tiempo para relajarse, ya que pudo completar en el balneario el circuito El templo del agua , un espacio termolúdico de aguas minerales. Los jugadores pudieron calmar nervios y relajar la tensión acumulada con un recorrido de más de una hora de duración en el que pudieron gozar y divertirse con un circuito en una gran piscina con cascadas, cuellos de cisne, volcanes, camas de burbujas, jets masajes, un río contracorriente, un jacuzzi interior de 32 grados y otro exterior de 38 grados, así como un circuitos de saunas (caldarium, cabinas de hielo, duchas de contrastes, baño de vapor, sala de relajación y sauna finlandesa) una piscina de 32 grados.
Tras la sesión, cena, descanso y a dormir para reanudar esta mañana la segunda de concentración con un nuevo entrenamiento matinal.