pamplona. Osasuna permanecerá por novena temporada seguida en Primera después de la carámbola que festejó en Santander y que se pospuso hasta medio minuto después de cerrado el encuentro, porque los rojillos en su partido terminaron de depender de sí mismos y pasaron a sentirse felices a partir del resultado de otros, en este caso del Mallorca-Zaragoza. La capital cántabra, no desde luego por la derrota y sí por el respiro, pasará a la historia del osasunismo como el lugar en el que celebró una de las permanencias que más se han hecho esperar de los cursos recientes. Desde 2001, cuando Osasuna se salvó también en la última jornada gracias a un gol de Rosado en Anoeta, los rojillos no apuraban tanto sus opciones de seguir en Primera. Allí, los puntos obtenidos en Donosti le valieron a Osasuna para recaudar 42 al final de Liga, uno más que el Oviedo y quedar empatado con Zaragoza y Valladolid. Aquella fiesta sí que fue gorda porque se había pasado mucho tiempo en Segunda en fechas recientes y el equipo era como para andar por casa y con mucha ropa para no enfriarse.
En la segunda temporada de Lotina en Primera, Osasuna confirmó su permanencia en la categoría un poquito antes. En aquella ocasión, la sede de la celebración se trasladó a San Mamés, estadio donde Aloisi anotó en la 37ª jornada, a falta de una para el fin, un gol que alejaba todos los fantasmas. Aquel curso Osasuna terminó 17º con 42 puntos.
Con la llegada de Aguirre no se zanjaron los apuros. En el primer curso del mexicano Osasuna adelantó su salvación al antepenúltimo capítulo liguero y también lo hizo de viaje, en esta ocasión en Valladolid, donde se ganó por 0-2 (Palacios y Valdo). Con un final hinchado en la Liga, Osasuna subió en la tabla hasta el 11º puesto con 47 puntos. En el siguiente episodio, a Aguirre le ocurrió lo contrario y tras un gran comienzo de Liga pensando incluso en la UEFA, su equipo se vino abajo al final. La permanencia se obtuvo tras una derrota en casa y Osasuna, con 48 puntos y 13º en la clasificación, no encontró ese día motivos de celebración.
Luego, con el callo que había hecho, el técnico azteca obtuvo matemáticamente la continuidad en Primera con cierta holgura. En la 2004-05 lo hizo en la 35ª jornada tras empatar con el Mallorca y, el curso 05-06, el increíble temporadón que desembocó en la Champions, el equipo ya se había salvado en la jornada 30 (derrota ante el Athletic). El curso pasado Osasuna cambió la costumbre de jalear su permanencia en otros campos. Lo hizo en casa, ante la Real. En total sumó 46 puntos.