pamplona. El entrenador de Osasuna volvió a dejar ayer muy claro que su
voluntad es seguir la próxima temporada dirigiendo al primer
equipo navarro para profundizar en el proyecto deportivo que
se inició esta última temporada con una gran renovación de la
plantilla rojilla.
¿Le gustaría seguir en Osasuna?
¿Cómo no me va a gustar? Por favor. Por supuesto que sí.
¿Qué opina de las dudas que existen sobre su continuidad?
La cosa es muy sencilla. Cuando me pusieron el presidente y la
directiva, yo estaba encantado, y si ahora deciden que no siga,
también encantado. Les doy la mano y las gracias, y no hay ningún
problema. El año pasado el presidente me ofreció renovar por
dos años, y le dije que firmásemos por uno y que si luego quería
que siguiese, seguía; y si era al revés, me iba sin problemas.
Reconozco que me gustaría seguir. Ahora ya no partiríamos de
menos diez, de cero, sino de una base bonita, de gente joven
que puede progresar.
¿Le dolería no seguir?
Yo lo tengo que respetar. Cuando me dijeron que tenía que coger
el equipo para jugar la previa de Champions les di las gracias,
y ahora sería igual de educado y lo respetaría. El presidente
hace bien las cosas porque es sensato y le respeto.
¿Ha hablado ya con Izco?
Ayer hablé, pero no fue de fútbol.
¿No sería bueno aclarar ya quién va a ser el entrenador de Osasuna
para la próxima temporada?
Para el club sí, para que haya menos polémica y menos dudas,
pero si no está claro, no lo está. Esta directiva hace las cosas
bien pensadas, y por ello, seguro que acierta.
¿Cree que con un año más en Primera podría mejorar el equipo
y usted como entrenador?
A todos nos haría mejores. Seguro que con un año más sería mejor
entrenador. De lo contrario no me gustaría el fútbol. Seguro
que se pueden hacer mejor las cosas. Hay que hacer autocrítica.
No se puede mirar a los lados y echar la culpa de que uno no
mete goles, otro no corre. Seguro que nadie va a conocer el pasado,
presente y futuro de la plantilla mejor que yo, pero tampoco
significa nada. Es una ventaja, sin más.
¿Cómo lleva estos últimos días?
El domingo dormí poco porque llegué tarde a casa y me levanté
temprano, pero el lunes dormí ocho horas de un tirón, algo que
no hacía desde hace mucho tiempo. Me he quitado un peso tremendo
de encima y tengo una felicidad interior tremenda. Me dicen que
se me nota otra cara, aunque no he engordado todo lo que he perdido.
Se pasa mal. Se vive con mucha tensión y eso es normal. Cuando
uno siente las cosas y puede ser responsable de descender al
equipo a Segunda es tremendo. Después de perder en Mallorca percibí
el peligro del descenso. Estaba el tema muy difícil porque no
dependíamos de nosotros; pero el equipo no se ha rendido en ningún
momento, logramos los puntos suficientes y nos salvamos en el
último minuto.
¿Sigue pensando que Osasuna tiene un bloque de futuro?
Sí. En la segunda vuelta, el equipo se encontró más o menos bien.
Se formó un bloque por el que se puede apostar y trabajar. El
equipo fue muy serio, muy sólido. Hasta el partido del Recre,
estuvimos muy fuertes y hemos demostrado una fortaleza envidiable.
Es verdad que nos ha faltado más pegada y gol, y ha habido partidos
en casa que se nos han ido por circunstancias de todo tipo y
también porque nosotros no hemos estado acertados. Pero si se
ven los partidos, se ve que a nada que mejoremos un poquito,
es para ser optimista de cara al futuro. Hay chavales jóvenes
a lo que les quedan dos o cuatro años para estar al 100%.
¿Qué pasó en los últimos partidos?
En el último mes, cuando no queda nada y estás al borde del abismo,
es difícil ser persona. Todos los equipos hemos sufrido e intervienen
otros aspectos mentales, de experiencia, de juventud... De todas
formas, si analizas esos partidos nos ha faltado acierto, experiencia,
suerte, decisiones puntuales de los árbitros. Se acumularon una
serie de circunstancias negativas que nos condujeron allí.
¿Ha tenido algo con algún jugador?
No. Sinceramente. Juegan los 11 que están mejores.
¿En el entorno ha habido impaciencia al pensar que se tenía una
plantilla mejor?
En el mundo del fútbol lo más difícil es hacer equipo. Este año
ha bajado el Levante, que fichó a un montón de jugadores, ha
bajado el Murcia después de haber contratado jugadores impresionantes
como Baiano, Pablo García, que nosotros hubiésemos fichado si
hubiésemos podido económicamente. El Valladolid, Almería y el
Racing han mantenido los bloques reforzándolos con tres o cuatros
cosas y han funcionado. Nosotros partíamos de cero. Ya dije en
su momento que estaba contento, porque seguían los capitanes
y han estado a la altura de las circunstancias. Ahora ya no partimos
de cero, sino de un bloque muy fuerte y sólido, pero arriba tenemos
que mejorar mucho a nivel colectivo.
¿Qué cree que ha hecho mal en esta temporada?
Yo no he sido capaz de hacer jugar bien al equipo con dos delanteros.
Es culpa mía no haberlo conseguido por lo menos en casa, que
es cuando tenemos más llegada, más ocasiones y jugamos más en
campo contrario.
¿Tenía recursos para hacerlo?
Lo he intentado. No es culpa de los delanteros, ya que para jugar
así influyen las bandas, los dos pivotes, la gente de atrás,
si adelantamos o no la defensa, si tenemos transición. Yo he
sido delantero y era un reto, pero cuando vi que era imposible,
formé un equipo fuerte para salir. Y nos hicimos muy fuertes.
Tenemos números tremendos atrás. Un equipo que encaja sólo 44
goles es imposible que sufra tanto. Habla de un equipo que trabaja,
corre y muy incómodo para jugar contra él.
¿Sólo tenía una opción en ataque?
Ha habido alternativas. Del equipo inicial de principio de temporada,
se cayeron seis o siete jugadores. No es fácil que funcione un
equipo cuando cambias siete u ocho jugadores del mediocentro
hacia arriba. Todos se tienen que compenetrar, conocerse, sentirse
a gusto, no tener problemas personales de adaptación. No es fácil
combinar todo eso. Seguro que el mismo Dady el año que viene
tendrá más de dos o tres meses buenos. El caso de Sola es igual.
A todos los jugadores (Milosevic, Nekounam, Juanfran, Cuéllar,
Valdo...) les costó varios meses adaptarse. Y este año hemos
traído 10 jugadores nuevos y eso cuesta. Se fueron los que marcaban
gol y no es fácil construir de nuevo eso. Nos armamos como equipo
para salir de esa situación. Y en ese sentido el equipo ha estado
muy comprometido e hizo las cosas bien.
¿Cuáles han sido los factores de la temporada?
En el plano positivo, la solidez defensiva, la incorporación
de chavales jóvenes como los laterales y algunos más. También
tenemos que mejorar el aspecto ofensivo porque nos ha costado
muchísimo. También hemos estado horrorosos en estrategia, hemos
perdido muchísimo poder físico con respecto a otros años. Tampoco
hemos tenido fortuna con algunas decisiones arbitrales. También
están ahí las lesiones de Nekounam, Hugo Viana, Delporte. ..
pero no soy llorón. Soy más orgulloso que eso.
¿Si sigue, le gustaría mejorar la plantilla para no sufrir tanto?
Si se mantiene el bloque, empiezas con ventaja el próximo año.
A mí me gustaría mantener a jugadores con futuro como Monreal,
Plasil, Nekounam. Se puede hacer un bloque bonito porque tienen
margen de mejora.
¿Es consciente de que su mensaje no llega fácil a la afición?
Igual más vale caer en gracia que ser gracioso, igual tienes
que lanzar otro tipo de mensaje, tienes que ser más salado, tienes
que decir tres juramentos, pero cada uno es como es y no hay
que tener complejos nunca de cómo eres. Tampoco somos los navarros
muy salados.
¿Nota que tiene a una parte de la afición en contra?
Sinceramente no lo sé. Soy capaz de abstraerme de todo, aunque
me llega por el entorno de la familia y los amigos. Lo importante
es tener mucha tranquilidad y confiar en lo que haces... Que
sea más o menos carismático no me preocupa. Si no, me prepararía
más las ruedas de prensa y me leería alguna cita para quedar
súper bien, que algunos lo hacen, pero a mí no me sale.