Boltaña.Se le ve satisfecho con lo que tiene, pero habrá más refuerzos. ¿Qué desea?
No vamos a traer por traer. Se ha ido Corrales y tendremos que mirar un lateral izquierdo, pero para ese puesto tenemos a Nacho Monreal y vamos con menos prisas. Debemos traer un lateral izquierdo que quiera jugar a fútbol, que se sienta a gusto en Osasuna y que juegue o no quiera competir durante 10 meses con Nacho Monreal.
También se mira un mediocentro.
Dije que teníamos gente para empezar a competir, pero si sale algo bueno, bonito y barato, adelante.
Se habla ahora del brasileño del Mineiro Renán Fernández.
La secretaría técnica está para valorar y no tiene 3 millones de euros para gastar. Hay que rastrear todo lo que hay. Han salido más de 15 nombres y no ha venido nadie quitando Roberto y Sunny.
¿El delantero es el más difícil?
No, pero si traemos algo, tiene que ser que merezca la pena. Si un jugador nos da un salto de calidad, adelante. Pero si no es así, ya tenemos delanteros que están bien y confiamos en ellos. Hay jóvenes que apuntaron cosas y pueden crecer más, y delanteros que no dieron ni un 10% de lo que pueden dar.
También se habló de fichar un defensa central. ¿Es prioritario?
No. Tenemos gente para empezar el año. Está claro que el año pasado hubo momentos que nos faltó poder aéreo. Si encontrásemos algo así, igual se podía hacer, pero no es ninguna urgencia. Tenemos una buena base del año anterior y un buen equipo para empezar. No podemos pensar que todo del año fue malo. Hay solvencia, fortaleza e intensidad. Eso sí, no puede bajar el nivel que hemos tenido atrás, y lo que hemos invertido en los valores jóvenes nos tienen que dar ahora intereses importantes.
¿Qué opina de las incorporaciones de Iñaki Ibáñez y de Alfredo?
Van a venir muy bien. Son gente que se siente orgullosa y presume de estar aquí. No necesitamos gente que se sienta más importante que el club.
¿Personalmente cómo afronta esta temporada tras las dudas que hubo sobre su continuidad?
Me encuentro muy bien y muy contento de empezar la tercera temporada. Fueron momentos difíciles, duros y conozco el entorno. Sé que hay gente que quiere un cambio y otros que no, que apuestan por la actual filosofía del club. Hubo un impasse de siete días en los que se lo pensaron bien el presidente y la directiva y decidieron que siguiese. Eso me reafirma más. El entorno quiere que ganemos y que nos mantengamos, que los resultados aparezcan, pero esa presión la tenemos todos los entrenadores. El hecho de ser de casa te hace llevarlo un poco peor, porque te duele si cabe más, pero como soy profesional lo tengo que saber llevar. Tenemos la posibilidad de hacer las cosas bien y yo creo en el equipo, en los jugadores y en este proyecto. No le doy más vueltas, solo pienso en el Villarreal, en ganar y en empezar bien para que el equipo tome confianza. Todos los equipos empezaremos de cero, con las mismas oportunidades, de tú a tú. Ya nadie se acordará de Santander.