PAMPLOna. Tras la derrota ante el Racing, el técnico de Osasuna, Cuco Ziganda, compareció ante la prensa cariacontecido. Le resultó difícil digerir la derrota de su equipo en el último minuto del partido cuando sabía la ansiedad que había en el entorno rojillo por lograr la primera victoria de la temporada. Terminó pidiendo la unión de todos porque está convencido de que hay equipo para salir de la crisis en la que se ha metido Osasuna.
La situación de Osasuna empieza a ser muy preocupante.
Después de lo que ha corrido y trabajado el equipo, el varapalo que nos hemos llevado ha sido muy grande. A pesar de quedar con 10, hemos tenido el partido muy controlado, incluso les hemos dado algún susto con alguna ocasión. El partido estaba de empate y el hecho de perder el punto en el último minuto ha hecho que nos hayamos quedado jodidos.
El sábado dijo que su equipo tenía las llaves para llegar arriba. ¿Las ha perdido hoy?
No hemos perdido las llaves. Al principio del partido ellos han estado ahí, nos esperaban con todo en su campo y era difícil practicar fútbol. El equipo ha ido cogiendo confianza y tuvimos 15 minutos bastante buenos, sobre todo por el lado derecho, llegando, tocando, realizando jugadas interesantes y teniendo alguna ocasión clara de gol. Estábamos bien hasta la expulsión y teníamos la llave para llegar, para meter y hacer ocasiones. Con la expulsión el tema se complicó, pero hemos estado ordenados y tuvimos tres o cuatro contras con Masoud, Delporte, Portillo. Estaba difícil, pero al menos tuvimos opciones. Tal y como estaba el partido, jugar con 10, jugar de tú a tú y tener el partido controlado no está mal, pero el resultado es el que es y no podemos estar contentos.
La afición ha criticado el cambio de Juanfran y tras el gol ha habido algún grito de Cuco vete ya.
La afición es soberana y tiene derecho a opinar. Lo de Juanfran sí lo he oído. Son decisiones que hay que tomar. Quería un poco de frescura y velocidad arriba y tenía que quitar alguno. Necesitaba mantener el aspecto físico, porque ellos tienen seis o siete jugadores de 1,85 metros y no podíamos dejar que se nos escapase el partido por ahí. Todo es opinable y respetable.
¿La derrota ha sido un palo duro?
Sí. Ha sido duro, pero estamos empezando. La situación no es buena. Esperábamos mucho más, sobre todo de los resultados, porque al final es lo que cuenta. Hay que seguir luchando, porque el que se abandona y se rinde lo pisan. Está claro que esto lo vamos a sacar todos juntos y unidos. Tenemos experiencia de vivir este tipo de situaciones y estamos a tiempo de mucho. Lo que hay que hacer es confiar en el juego y las cosas buenas que tiene el equipo y, a partir de ahí tirar hacia arriba, porque todavía quedan muchísimas revanchas.
¿Le ha parecido excesiva la expulsión de Plasil?
La norma es así. El árbitro ha aplicado el reglamento y está bien.