pamplona. Máxima y honda preocupación por la importante crisis que atraviesa Osasuna, pero sin dramatismo ni decisiones drásticas. Ése es el estado anímico que se vive en estos momentos en todas los estamentos del club navarro: directiva, plantilla y aficionados.
Ayer fue un día de reflexión y de análisis para establecer la enfermedad del primer equipo rojillo, que está protagonizando el peor arranque liguero desde que Osasuna ascendió en 2000 a Primera División, y buscar soluciones rápidas para que su situación clasificatoria no se agrave.
En cualquier caso, el técnico Cuco Ziganda no fue cuestionado por el momento y tanto jugadores como directivos confían en una rápida reacción de Osasuna en los próximos encuentros contra el Sporting, Betis, Espanyol y Atlético de Madrid.
la reunión de la plantilla Los primeros en reunirse ayer fueron los jugadores. Lo hicieron en el interior del vestuario. Fue una de las charlas entre Ziganda y los jugadores más participativas, ya que no sólo habló el técnico sino que también lo hicieron bastantes futbolistas. No hubo bronca, ni malas caras, como ocurrió tras el pésimo partido contra el Numancia. El ambiente en esta ocasión fue más distendido, ya que en el vestuario se respira en este momento un buen clima necesario para la reacción que se precisa.
El técnico de Larraintzar fue el primero en exponer su reflexión. Comentó que el equipo está jugando bien defensivamente, pero que le falta confianza de cara a encarar el marco rival. También mostró su total convencimiento que, por las sensaciones y por el juego buen que ha realizado el equipo en la mayoría de los partidos, llegará pronto la primera victoria, y con ella seguro que se iniciará una buena racha.
Los jugadores también expusieron mayoritariamente su total confianza en el juego del equipo y en que se están perdiendo puntos y triunfos por detalles. No obstante, alguno de ellos también apuntó que no es casualidad que no se haya ganado ninguno de los seis primeros partidos y que igual es necesario introducir algún cambio para lograr ese primer triunfo y evitar vivir una situación parecida a la del año pasado. El técnico y los jugadores también concluyeron que será preciso estudiar nuevas alternativas para encontrar el gol y esa victoria que le está faltando a Osasuna en este inicio de Liga.
La opinión de la directiva La directiva mira el presente y el futuro con mucha más preocupación y desde una óptima diferente a la de la plantilla.
En estos momentos, el presidente Patxi Izco, que se encuentra en Madrid por la entrega de los premios Marca y por una reunión de la LFP, está muy inquieto por la trayectoria de Osasuna al igual que sus compañeros de la directiva. Aunque su preocupación es máxima, no habrá precipitación en sus decisiones ni se dejará influenciar por un pronto o por un mal partido, ya que las medidas drásticas y atropelladas nunca han sido norma en su gestión.
Por ello, no habrá ninguna decisión excepcional en la reunión ordinaria que la directiva celebra habitualmente los miércoles de cada semana. La junta no se ha planteado el futuro de Ziganda, ni ninguna alternativa a él, porque, además, tampoco ha considerado conveniente tener ninguna reunión excepcional para debatir la situación del equipo y su futuro.
la preocupación de la junta La inquietud de los directivos no es por el mal resultado ante el Racing, sino por la mala trayectoria que atraviesa el equipo desde el final de la Liga del año pasado. En este sentido, los directivos tienen muy presentes, y así lo recuerdan, que Osasuna sólo ha ganado uno de los 12 últimos partidos de Liga que ha disputado desde el pasado 20 de abril (únicamente se le ha ganado al Murcia). Y según ellos, lo más criticable no es esa mala racha, sino que el equipo siempre ha jugado de la misma forma, sin mostrar reacción y alternativas a los malos resultados, cuando piensan que este año se tiene mejor equipo que en la campaña anterior. Para ellos, los penaltis, los errores arbitrales, el hecho de jugar con 10 o la mala suerte, se quedan en detalles negativos, porque lo que realmente les inquieta es esa falta de alternativas, sobre todo en ataque, al reiterado juego del equipo en esos 12 partidos.
También a la junta le preocupa la rápida alternancia que se ha dado en la delantera, así como el escaso rendimiento que están teniendo alguno de los fichajes realizados.
Lo que también tiene claro la Junta es que pondrá todo de su parte para que no se repita el angustioso final de la temporada pasada. Quiere que todo transcurra con normalidad, sin sobresaltos, pero tampoco hará oídos sordos a peticiones generalizadas y claras de la afición.