PAMPLONa. El discurso de Camacho al término de los partidos comienza a ser bastante lineal. Se está acostumbrando a explicar cómo su equipo pierde puntos por no saber dormir su juego cuando el resultado le es favorable. Ayer apareció en la sala de prensa sin creerse del todo que su equipo había perdido un partido ante el líder cuando lo iba ganando a falta de 11 minutos.
¿Le ha quedado mal sabor de boca al perder otro partido así?
Se te queda mal sabor de boca, pero te acostumbras. Cuando tienes el partido ganado, por lo menos empátalo. Cuando nos hemos puesto por delante en el marcador, teníamos que haber ganado ese encuentro. Es incomprensible. Lo difícil era adaptarse a un Barcelona que ha jugado muy bien, que cuenta con buenos jugadores. Si en esas condiciones tu te presentas a falta de 10 minutos ganando, el partido lo debes matar. No es algo nuevo para nosotros. Tenemos ahí el ejemplo de Valladolid, del Athletic... Parece que nos pasa algo raro cuando nos podemos por delante en el marcador. Igual es cuestión de cometer seis faltas, en definitiva, hacer algo diferente a lo que estamos haciendo.
¿Qué ha pasado?
El Barcelona ha estado en la primera parte más vivos, disfrutando del balón. Osasuna ha estado agarrotado. No hemos jugado a fútbol. En el descanso les he dicho que no teníamos nada que perder ante el líder, que éramos los últimos y que teníamos que jugar más a fútbol y tener más el balón. Lo estábamos regalando muy rápido. Y si le das muchas opciones al Barcelona con el balón, te pasa lo que nos ha pasado. En el primer tiempo, el Barcelona ha sido muy superior. En el segundo tiempo hemos cambiado y hemos jugado más a fútbol y hemos levantado el partido, pero luego no hemos sabido finalizarlo por no tener veteranía. En esta fase hemos tenido más profundidad y el Barça ha sufrido más. Pero el Barcelona ha demostrado hoy que su éxito es que tiene figuras que trabajan como obreros. Ellos han sabido sufrir mucho y han encontrado el premio en jugadas individuales. A nosotros nos ha faltado tener un fútbol más colectivo y de fuerza.
¿Se ha equivocado con Masoud?
Seguramente, pero el que se equivoca es el entrenador. Tenía previsto hacer otro cambio, pero se ha lesionado Plasil. Ha tenido mala suerte al perder el balón del gol.