PAMPLONa. El defensa Miguel Flaño anotó ante el Barcelona su segundo gol en la Liga, pero no sirvió de nada porque al final el conjunto azulgrana supo resolver el encuentro a su favor en los últimos minutos. Su gol pasó desapercibido.
Fue protagonista por su gol.
El gol es algo que te da confianza, pero no sirvió de nada. Fue un momento bonito para todos, pero al final llegué a casa y sólo pensé en los tres puntos que se nos escaparon. Nos quedamos con cara de tontos.
Usted pasó de la alegría personal y colectiva a la decepción.
Así es. Otra vez más recibimos un palo duro para todos, pero yo creo que el equipo está bien y fuerte. Tenemos que aprender. Van pasando las jornadas y los palos recibidos nos deben servir para poner toda la atención en que no se repita.
¿Por qué no saben matar los partidos en los últimos momentos?
El equipo corre, se entrega, pelea, juega bien al fútbol y demuestra que está a la altura de los equipos de la zona media de la tabla, pero con esto sólo no vale; nos falta algo que nos condena a estar abajo de la tabla. Para matar los partidos cada uno tiene que hacer su análisis y autocrítica personal y asumir el máximo de responsabilidad. Tenemos que saber que lo que hemos conseguido en 80 minutos lo tenemos que defender como sea hasta el final. Los últimos minutos son una parte esencial de cada partido porque en ellos se deciden los resultados. Ahí es dónde más tensión debemos tener. No es cuestión de falta de concentración porque sabíamos lo que nos jugábamos, pero, si queremos salir de ahí, es un paso que tenemos que dar.
¿Cómo analiza los últimos diez minutos del domingo?
Estamos muy dolidos. Tenemos que saber congelar los partidos. No te voy a decir cómo, pero todos lo sabemos. Tenemos que hacer más faltas, ser más agresivos. No es cuestión de ir a buscar al rival en la portería contraria, pero tenemos que matar el partido, congelarlo. Es la asignatura pendiente. También nos ha pasado con el Athletic, el Málaga y otros. Pero también hay que hacer una lectura positiva: el equipo está bien y nuestra línea de los últimos partidos es la correcta. Al equipo lo veo bastante mejor y estoy seguro de que saldremos adelante. Seguro.
¿Lo que más le molesta fue la forma de perder?
Fue un partido con dos partes totalmente diferentes. Nosotros tuvimos la intención de salir a apretar, pero no nos salió. Ellos dominaron completamente el partido y nosotros, jugando en casa, no nos podemos permitir no tener ninguna ocasión en casa. Hicimos lo que pudimos. Sin embargo, lo que más me dolió es que el partido lo remontamos en el segundo tiempo y se nos fue en los últimos minutos. Nos escoció y nos hizo daño. Sin embargo, hay que levantar la cabeza e ir hacia arriba como sea. El lado positivo fue nuestra reacción y lo difícil que le pusimos las cosas al líder, pero estoy cansado de recibir palmaditas en la espalda por hacer bien las cosas, pero dejando escapar los puntos. Es esencial sumar puntos como sea.
¿Cómo está el ánimo en el grupo?
Es una situación complicada para todos, pero el equipo está muy animado, sabe que tenemos que pasar estos partidos muy complicados contra los rivales de arriba sacando lo que podamos. La temporada va a estar en casa contra muchos equipos de nuestra Liga. La clave va a estar en la regularidad que tengamos hasta final de temporada. Debe ser máxima porque el margen de error es prácticamente nulo.
El hueco para la permanencia aún se puede abrir un poco más.
No soy muy dado a mirar la clasificación y más en este momento, pero la clave está en nosotros mismos.
Esta semana hay dos partidos.
Tenemos que pensar primero en el Athletic, una eliminatoria que sigue estando igualada aunque ellos tienen una pequeña ventaja. El equipo se juega mucho en ese partido, pero está claro que el presente y el futuro de este club está en la Liga aunque ahora mismo sólo pensamos en la Copa.
¿Y el Bernabéu?
Hablar del Bernabéu ahora mismo no lo veo lo más apropiado porque mi pensamiento está en Bilbao.