un curioso cortejo abierto por dos caballeros enjaezados con traje y capa de color negro, a la usanza de los alguacilillos del siglo XVII, dos grupos de tres mulillas, adornadas con cascabeles y banderolas en los collarones y los 14 mulilleros, acompañados por La Pamplonesa , componen un curioso desfile que todos los días cubre a pie el trayecto que media entre el Ayuntamiento y la Plaza de Toros, recorriendo las calles del Casco Viejo antes de que comience la corrida. El desfile de las mulillas se inicia en la Plaza de la Casa Consistorial con la primera nota de cualquier pasodoble y termina en el patio de caballos de la Plaza de Toros.
Recorrido: Mercaderes, Chapitela, Plaza del Castillo, Espoz y Mina y patio de caballos de la Plaza de Toros
Observaciones: La Pamplonesa se encarga de animar el cortejo, al que acompaña un considerable número de personas que comienzan así la marcha de la tarde.