“una oportunidad de desarrollo para Navarra”

El grupo de economía circular de Navarra se presenta en Bruselas

La Comunidad Foral contará en los dos próximos años con una estrategia propia para el desarrollo de estas actividades que evitan los residuos -
PRS, dedicada a la reparación de productos de plástico, cuenta ya con 26 talleres en España y prepara el salto a Europa

Juan Ángel Monreal - Jueves, 13 de Octubre de 2016 - Actualizado a las 06:07h

Tercera y cuarta por izda: Laura Alba, directora de Desarrollo de Negocio de PRS, y Montse Guerrero, del grupo de economía circular de Navarra.

Tercera y cuarta por izda: Laura Alba, directora de Desarrollo de Negocio de PRS, y Montse Guerrero, del grupo de economía circular de Navarra.

Galería Noticia

Tercera y cuarta por izda: Laura Alba, directora de Desarrollo de Negocio de PRS, y Montse Guerrero, del grupo de economía circular de Navarra.

bruselas- Todo en el planeta Tierra funciona de manera circular, excepto el comportamiento del ser humano, que no deja de generar residuos. De esta premisa surge la economía circular, que busca mantener el valor añadido de los productos el mayor tiempo posible, reparándolos o reutilizándolos y que supone también “una oportunidad de desarrollo empresarial e industrial para Navarra”, explicó ayer en Bruselas Montse Guerrero, en representación del grupo de economía circular de la Comunidad Foral, que contará en los dos próximos años con una estrategia propia.

Este grupo, compuesto por 30 personas en representación de 23 entidades (empresas, universidades y centros de investigación, en el que también participa DIARIO DE NOTICIAS), fue impulsado desde la CEN y lleva funcionando casi un año con el objetivo de incluir a la economía circular como uno de los ejes transversales en la Estrategia de Especialización Inteligente de Navarra (S3). Así ha sido reconocido en el borrador presentado por el Gobierno el pasado junio, condición indispensable para acceder a fondos europeos. En el grupo se incluyen, además de pequeñas y medianas empresas, la UPNA y la Universidad de Navarra, Fundagro, el Centro Nacional de Tecnología Alimentaria (CNTA) y la Asociación de Industria de Navarra (AIN).

“El objetivo es generar nuevas oportunidades de negocio con un menor consumo de recursos externos”, dijo Montse Guerrero durante la presentación del grupo navarro en la conferencia, que analizaba el papel de las regiones y las ciudades en la transición hacia una economía circular. La jornada se celebraba en el marco de la Semana Europea de las Regiones de la Unión Europea, que tiene lugar estos días en Bruselas. La presencia navarra había sido impulsada desde la Delegación en Bruselas del Gobierno de Navarra, que se ha adjudicado un proyecto 2020 para la elaboración de una estrategia regional de economía circular.

Necesario e inevitable “En 2030 vamos a ser 9.700 millones de personas en el mundo y se calcula que 3.000 millones habrán pasado a ser consumidores de clase media. Cambiar nuestro modelo económico es necesario e inevitable” , dijo Janez Potocnik, excomisario europeo, encargado de abrir la jornada de ayer. Potocnik describió una realidad que obliga a cambiar y apostar por un tipo de economía que “mantiene el valor añadido de los productos el mayor tiempo posible y excluye los residuos”. La economía circular, explica la Comisión Europea, funciona “reteniendo los recursos en la economía cuando un producto ha llegado al final de su vida”, de modo que puedan continuar utilizándose con provecho una y otra vez para crear más valor. “La transición a una economía más circular exige la introducción de cambios en todas las cadenas de valor, desde el diseño de los productos hasta los nuevos modelos de gestión y de mercado, desde los nuevos modos de conversión de los residuos en un activo hasta las nuevas formas de comportamiento de los consumidores. Todo eso implica un cambio sistémico completo, así como innovación no solo en las tecnologías, sino también en la organización, la sociedad, los métodos de financiación y las políticas”.

Mikel Irujo, delegado de Navarra en Bruselas, explicaba ayer que la Comunidad Foral contará en dos años con una estrategia propia y que el Gobierno ya ha dado los primeros pasos al crear una sección de economía circular que depende de Desarrollo Rural y Medio Ambiente pero cuya actuación debe coordinarse al menos con otros dos departamentos: Industria y Educación. “Tanto en FP como en Educación Superior universitaria” señaló. “De forma paralela se está creando un proyecto legislativo en la Unión Europea”, dijo Irujo, una circunstancia que podría facilitar la aplicación de medidas fiscales que faciliten el desarrollo de este tipo de actividades. “Es importante -dijo Montse Guerrero- que los consumidores demanden este tipo de productos”.

Como un primer paso la Comisión Europea anunció a finales de año que la economía circular contará con el respaldo financiero de los Fondos EIE, de 650 millones de euros procedentes de Horizonte 2020 y de 5.500 millones procedentes de los Fondos Estructurales para la gestión de residuos al margen de incitativas del BEI. Asimismo, la Comisión pondrá en marcha un proyecto piloto sobre “acuerdos de innovación” para identificar y abordar los posibles obstáculos regulatorios para los innovadores.

Empresas que se adelantanAlgunas empresas ya vieron hace años la nueva oportunidad de negocio que se abría y han dado pasos importantes en este tiempo. Es el caso de PRS (Plastic Repair System), firma creada en Navarra en 2011, que pertenece al grupo de economía circular y que se dedica a la reparación de productos de plástico. “Mucha gente desconocía que es posible reparar este tipo de productos”, explicó Laura Alba, directora de Desarrollo de Negocio de la empresa, que cuenta con tecnología propia registrada, un centro de I+D en Tajonar y con una red de 26 talleres en toda España que funcionan como centros especiales de empleo al integrar laboralmente a personas con discapacidad. “El objetivo ahora es crecer internacionalmente”, dijo Alba, quien destacó que el grupo cuenta con las patentes para extender a su actividad al resto de Europa. “Algunos de nuestros clientes -añadió- nos están pidiendo que les demos servicio en otros países”.

PRS aporta una solución a un producto como el plástico, que tarda 700 años en degradarse, y garantiza que el producto reparado tenga “al menos el 98% de la resistencia del original”, si bien a veces este grado es superior. “Usamos material virgen de alta densidad, que garantiza en cualquier caso el 100% de la funcionalidad del producto”, dijo Alba, quien destacó que la empresa es un ejemplo claro de “economía circular”, al no generar residuos, pero que también ofrece ventajas indudables a los clientes: “Calculamos que permite ahorros cercanos a un 33%”. PRS trabaja con empresas del sector de la automación y de la alimentación y Alba destaca que “no hay otra compañía que pueda ofrecer ahora mismo nuestros servicios”.

Últimas Noticias Multimedia