A la contra

Mendillorri

Por Jorge Nagore - Sábado, 15 de Octubre de 2016 - Actualizado a las 06:07h

Ala hora en la que la academia le daba el premiaco a El Maestro, iba yo con Luka en la bici a todo gas bajando de Mendillorri alto hacia Mendillorri bajo a fin de llegar a tiempo para darle de comer como a las ocas, obligarle casi a echarse un rato para que duerma y que luego a las 6 de la tarde no parezca la niña de El Exorcista, despertarle con todo dolor de mi corazón menos de una hora después cuando más a gusto está, dejarle que se ubique de quién es, por qué y todo eso y montarlo de nuevo en la bici hacia Mendillorri alto, yo con mi condromalacia en la rodilla izquierda y esa pedazo de cuesta que te lleva a su colegio y que no bajará del 8% de desnivel. Necesito un ascensor, Asiron, si no palmaré. Vamos, yo no, que no hace ni un mes que hago el trayecto, sino el barrio entero, porque el desnivel se las trae y una inversión de ese tipo parece más que necesaria. ¿Que también hacen falta más servicios: un polideportivo, lugares para los jóvenes y que el dinero no llega para todo? No diré que no, al revés, si te pateas un poco el barrio te das cuenta de que le faltan claramente mínimo esas tres cosas y seguro que muchas más, para hacerlo un lugar más amable, completo y atractivo, ya que desde hace muchos años sigue en la misma situación y necesita, como otras zonas, esas dosis de ilusión y vida. Limpiar el lago está muy bien, pero comunicar la parte alta con la baja para que los peatones puedan subir sin tener que casi escalar y ofrecer a la cada vez mayor población juvenil alternativas de ocio es ahora mismo crucial. Se quejaba UPN de la partida dispuesta para la dinamización de los barrios. No creo que invertir en eso sea nada exagerado. Algunos están muy avejentados y otros medio dejados y anclados en realidades de hace 25 años. Se necesita dinero, tiempo y trabajo multidisciplinar para abordar tantas carencias, pero algunas son ya tan urgentes como básicas.

Últimas Noticias Multimedia