Constantino Salinas: médico, socialista y masón

La logia Pro Libertate homenajeará hoy en Altsasu al presidente de la gestora de la diputación foral 50 años después de su muerte en el exilio argentino

Un reportaje de Nerea Mazkiaran - Sábado, 15 de Octubre de 2016 - Actualizado a las 06:08h

Foto oficial de la segunda comisión gestora republicana de la Diputación en enero de 1934. De izquierda a derecha: Pedro Beunza, Constantino Salinas, Rufino Blanco (gobernador civil), Serafín Yanguas, Javier Domezáin, Fructuoso Muerza, Cándido Frauca, Fra

Foto oficial de la segunda comisión gestora republicana de la Diputación en enero de 1934. De izquierda a derecha: Pedro Beunza, Constantino Salinas, Rufino Blanco (gobernador civil), Serafín Yanguas, Javier Domezáin, Fructuoso Muerza, Cándido Frauca, Francisco San Juan y Luis Oroz (secretario). (D.N.)

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Foto oficial de la segunda comisión gestora republicana de la Diputación en enero de 1934. De izquierda a derecha: Pedro Beunza, Constantino Salinas, Rufino Blanco (gobernador civil), Serafín Yanguas, Javier Domezáin, Fructuoso Muerza, Cándido Frauca, Fra

Ayer se cumplieron 50 años de la muerte en el exilio de Constantino Salinas, médico alsasuarra y destacado militante socialista, sindicalista y maestro masón. Precisamente, la logia masónica Pro Libertate número 181 de Pamplona rendirá hoy al mediodía en el cementerio de Altsasu un homenaje a quien fuera presidente de la gestora que sustituyó a la Diputación Foral de Navarra con la instauración de la Segunda República. “En el inicio de la guerra huyó a Bilbao, donde fue director de los hospitales de Euskadi”, recuerda Andoni Fuentes, maestro de esta logia navarra. Posteriormente desempeñó diversos puestos en la administración republicana hasta que en 1939 tuvo que huir a Francia. “La ocupación alemana de ese país le obligó a exiliarse en Argentina, donde falleció en 1966 con 80 años”, apunta Fuentes.

Menos conocida es su faceta como masón. Salinas recibió la luz en la Logia Ibérica nº 7 en los Valles de Madrid en octubre de 1923, adoptando el nombre de Alsasua. Si bien un año después pasó al grado de compañero, no hay constancia de su exaltación al grado de maestro. “Es algo que cabe concluir por su tiempo de pertenencia en la orden y activa participación en la misma”, observa Fuentes. Sí existe prueba documental del proselitismo desarrollado por Salinas en Altsasu y del interés de la Logia Ibérica en formar un triángulo en esta localidad. Pero todos los intentos resultaron infructuosos. Salinas formaba parte del Triángulo Ciencia en los Valles de Vitoria, tal y como figura en los cuadros lógicos de agosto de 1926 y 1927.

En 1945, el mismo año en el que se creó el Consejo de Navarra del que Salinas formaba parte, el Tribunal Especial para la Represión de la Masonería y el Comunismo lo condenó a doce años y un día de reclusión menor por sus actividades masónicas, encontrándose en rebeldía e ignorado paradero. Lo cierto es que una de las obsesiones del régimen franquista fue la masonería. La frase “contubernio judeomasónico comunista separatista” fue expresión de esa obsesión.

En relación al homenaje, Fuentes destaca que “el acto será civil y estrictamente apolítico”, al tiempo que apunta que han sido invitados el PSOE y la UGT, organizaciones a las que perteneció, así como miembros de las logias masónicas cercanas a la Comunidad Foral.

La masonería apareció en Europa entre finales del siglo XVII y principios del XVIII. En Wikipedia la definen como una institución de carácter iniciático, filantrópico, simbólico, filosófico, secreto, selectivo, jerárquico, internacional, humanista y con una estructura federal, fundada en un sentimiento de fraternidad. Sociedad discreta, que no secreta, la masonería ha estado rodeada siempre de misterio y polémica.

Su objetivo es la búsqueda de la verdad, el estudio filosófico de la conducta humana, de las ciencias y de las artes y el fomento del desarrollo social y moral del ser humano, orientándolo hacia su evolución personal, además del progreso social. Ejemplifica sus enseñanzas con símbolos y alegorías tomadas de los constructores de las catedrales medievales. Y es que los símbolos suponen un sistema de comunicación, un lenguaje propio de valores en la búsqueda del perfeccionamiento. Así, un ritual francmasónico es algo más que un conjunto de normas e instrucciones que aparentemente guían el transcurrir de una ceremonia. Está lleno de símbolos de profundo significado moral, metafísico y social que solo con el tiempo se puede llegar a comprender. Hay tres grados: aprendiz, compañero y maestro, que representan tres etapas del desarrollo personal.

En el Estado español la masonería agrupa a unas 3.500 personas, con 150 logias.

apuntes

Masones famosos. La lista de masones famosos es larga. Importantes políticos como Lafayette, Simón Bolívar, Wellington, Garibaldi, Bakunin, Churchill, Marshall, Clara Campoamor o Manuel Azaña, entre otros, eran masones. También escritores como Blasco Ibáñez, Rubén Darío, Kipling, Mark Twain o Oscar Wilde, así como músicos: Mozart, Liszt, Beethoven y Louis Armstrong serían algunos. Del cine: Walt Disney, Clark Gable, Oliver Hardy, Telly Savallas o Glen Ford, entre otros, y científicos como Franklin, Fleming, Ramón y Cajal o Isaac Peral.

Discreción. Si bien hay personas que no tienen inconveniente en identificarse como masones, una regla es no indicar dicha condición en otros.

Símbolos. Son las herramientas de trabajo del masón. Hay tres grados: aprendiz, compañero y maestro, que representan las tres etapas del desarrollo personal.