Editorial de diario de noticias

Desarme imprescindible y urgente

ETA sigue pendiente de culminar el camino hacia el final definitivo de la violencia emprendido hace más de cinco años asumiendo su propia responsabilidad ya y de forma incondicional, segura, ordenada y verificable

Martes, 21 de Febrero de 2017 - Actualizado a las 06:07h

el desarme total, incondicional, ordenado y verificable y la disolución definitiva siguen siendo, junto al reconocimiento explícito del daño causado y la reparación a las víctimas, las grandes tareas pendientes de ETA, más de cinco años después de que declarara el fin de su actividad armada. Es de justicia y se lo debe, fundamentalmente, a la sociedad de este país. Esos procesos, sin embargo, están absolutamente atascados. ETA viene insistiendo últimamente en que su decisión de proceder al desarme cuanto antes es firme y que incluso ha concluido ya la fase de inventariado del material. La reiterada y firme negativa de los Estados español y francés a participar de cualquier modo en ese proceso de desarme está dando al traste con los propósitos de la organización. De ahí la creciente frustración y desesperación de la que está haciendo gala ETA y que se desprende tanto de sus pronunciamientos como de sus acciones, como la llevada a cabo en Luhuso con un intento de escenificación de entrega de algunas armas a la “sociedad civil”, sin seguridad ni verificación alguna que acabó con la detención de las propias personas que voluntariamente se habían prestado a ejercer de testigos y verificadores. David Pla, en calidad de portavoz de ETA, insistía el domingo en una entrevista en Gara en esta vía y en descalificar la propuesta particular del Gobierno de la CAV para un desarme ordenado, consensuado y verificable. Una posibilidad, en realidad, complicada si se tiene en cuenta el seguimiento exhaustivo que los cuerpos policiales de los Estados español y francés ejercen sobre la propia ETA. De los planteamientos expuestos por Pla se deducen de forma meridiana dos conclusiones, ambas estrechamente relacionadas: una, el interés de ETA en dejar claro de cara a la opinión pública que quiere desarmarse, aunque no termina de hacerlo;y dos, que lo que busca es acompañantes para su escenografía. La realidad es que el desarme debería haberse producido ya hace mucho tiempo, aun sin la colaboración de los Estados e incluso frente a su evidente actitud de bloqueo. El emplazamiento a través de la prensa de ETA demuestra sus propias dificultades para culminar el proceso de desarme y el recorrido hasta el final del camino de la violencia. El desarme debe producirse de forma urgente e incondicional. Y es esperable que lo haga ya y por una vía que, al menos, ofrezca garantías y seguridad.

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