Emisión imposible

El masoquismo que se repite

Por Javier Arizaleta - Domingo, 19 de Marzo de 2017 - Actualizado a las 06:09h

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Esta semana Telecinco ha decidido echar la persiana de ¡Qué tiempo tan feliz! y agotar un par de entregas de la familia Campos. Esa fijación de una cadena por explotar hasta el final un personaje tiene que tener alguna explicación psicológica que no termino de entender. Como saben la mayoría de los deportistas, elegir el mejor momento para retirarse es como que formara también parte del éxito de su vida deportiva. Ocurre también entre las estrellas mediáticas de la tele pero pocas saben poner ese cierre y dejarlo ahí arriba como pudieron hacer Jesús Hermida o Chicho Ibáñez Serrador por poner solo dos ejemplos. La jubilación televisiva tiene sus propias reglas y casi siempre suelen tener que ver con laS audiencias. Con todo, hay cadenas empeñadas en sacar de quicio sus personajes hasta el punto de que se transforman en radicales. Esta semana he leído que la concursante de GH VIP Aída Nízar ha sido expulsada de nuevo del juego o lo que sea que practiquen y graban en la famosa casa de Guadalix de la Sierra. Escriben que perdió en las nominaciones que la enfrentaban a Elettra y Aylén, personajes cuyos nombres no me sugieren ninguna cara. Este juego de GH ya está durando tanto que he perdido la noción de si entran o salen. Es como si hubiera perdido un canal de la escasa oferta que hay de televisión gratuita. La tele que nos aguarda en el futuro nos va a pedir que le pasemos la tarjeta de crédito antes de verla. Por eso estas cadenas generalistas que apuestan por escudriñar hasta el final a las Campos o proponer por enésima vez a Aída Nízar para que arme broncas monumentales es algo que supera el esperpento y seguramente alcanza la patología. Tenemos que pagar por ver la tele porque la que supuestamente es gratuita ya hace tiempo que a muchos nos viene echando con sus reiteradas propuestas de masoquismo y repeticiones.

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