Hiru Mendi zerrak de Altsasuko Mendigoizaleak

Tres sierras y 470 montañeros en Altsasu

La Hiru Mendi zerrak de Altsasuko Mendigoizaleak cumplió ayer 10 ediciones uniendoUrbasa, Altzania y Aralar, 48 km

Un reportaje de Nerea Mazkiaran - Domingo, 2 de Abril de 2017 - Actualizado a las 06:09h

Un grupo baja de Urbasa por el puerto de Ziordia.

Un grupo baja de Urbasa por el puerto de Ziordia. (N.M.)

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Un grupo baja de Urbasa por el puerto de Ziordia.

La Hiru mendi zerrak, la marcha que une las sierras de Urbasa, Altzania y Aralar organizada por Altsasuko Mendigoizaleak reunió ayer a 470 participantes que hicieron frente al frío y la lluvia en una mañana revuelta en la que también lució el sol. Es lo que tiene la primavera. Como es habitual, había dos recorridos: el oficial de 48 km y un desnivel de 2.700 metros y el reducido, de 26 km y un desnivel de 1.200 metros. La mayoría eligieron el primero. Esta prueba no competitiva estaba incluida en el calendario oficial de marchas de largo recorrido de las federaciones vasca y navarra de montaña.

Los montañeros echaron a andar, algunos a correr, hacia las siete de la mañana desde la plaza Los Fueros de Altsasu destino a Urbasa por Urdiain para ascender a Bargagain, el punto más alto de la marcha con 1.160 metros, por el cresterío de la sierra e impresionantes hayedos que ayer eran aún más mágicos entre la niebla. Continuó por el puerto de Ziordia para bajar a esta localidad.

Aquí se dividían las dos marchas. La larga, con una gran V y un desnivel de 1.000 metros, continuó por los montes de Altzania, pasando por Kipular y parada en Sorozarreta antes de afrontar la subida a Balankaleku, ya en las estribaciones de Aralar. De allí fue a Intxusburu para bajar a Sarabe, desde donde se dirigió a Altsasu por San Pedro y Basoitxi, un paseo sin apena desnivel que agradecían las piernas. La corta continuó por los montes de Olazti y Ameztia. Además, ayer se estrenó otro recorrido alternativo por Dorretxiki para ofrecer más monte a muchos participantes que deciden volver a la plaza desde Sorozarreta, Y es que muchos lo hacían por Ibarrea o por la antigua N-1.

Para recuperar fuerzas había cinco avituallamientos, en Urbasa, Ziordia, Sorozarreta, Sarabe y el último en Gure Etxea, almuerzos con fundamento que han dado fama a esta prueba. “Sin el guiso de jabalí en Ziordia no sería lo mismo” aseguró Alfonso Intxausti, de Amorebieta, un incondicional de esta cita. Tampoco se pierde una Isidro Dávila, un altsasuarra que vive en Oteiza. “Es una de las marchas más bonitas del circuito” aseguraba. Ayer acudió con Juantxo Etxabarri, que se estrenó en esta marcha

DÉCIMA EDICIÓN Heredera del perímetro de Altsasu, Altsasuko Mendigoizaleak decidió en 2008 ampliar el recorrido n el fin de fomentar el montañismo y dar a conocer el privilegiado entorno de la villa. Así, son ya diez ediciones en las que esta cita se ha hecho un hueco importante entre los aficionados a la montaña. Y es que la mayoría repite.

Comenzó con 240 participantes y superó los 800 pocos años después. No obstante, Altsasuko Mendigoizaleak decidió limitarla a 700, un número con el que se siente cómodos. Y es que la participación depende en gran parte de la meteorología, factor que se escapa al control de la organización. Ayer estaba anunciada lluvia y se notó.