‘Tories’, de la estabilidad a la crisis

May convocó las elecciones para arrollar a sus rivales pero solo le han servido para perder la mayoría absoluta

Sábado, 10 de Junio de 2017 - Actualizado a las 06:08h

Theresa May.

Theresa May.

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Theresa May.

PAMPLONA- Theresa May había convocado el adelanto electoral empujada por las encuestas que le cantaban una mayoría abrumadora ante el desplome de un Partido Laborista roto y enfrentado ideológicamente entre parlamentarios y militantes. Era el momento soñado por May para el nacimiento de la segunda Margaret Thatcher. Sin que nadie lo sospechara, y con mayoría absoluta en el Parlamento, convocaba un inexplicable adelanto electoral.

Pero May no es Thatcher, ni los británicos de ahora tienen mucho que ver con los de entonces y su mensaje, a diferencia del laborista, no calaba.

Los atentados yihadistas de Mánchester y Londres la pusieron en cuestión. Un momento aprovechado por el rival laborista, Jeremy Corbyn, para surgir con una contundencia inesperada.

Pese a ganar un 5,5% de sufragios, los conservadores pierden doce escaños y con ellos la mayoría absoluta de la que gozaban. El Partido Conservador lograba 13.650.900 votos, un 42,4% del total de sufragios, sólo 2,4 puntos por encima de los laboristas. - Efe/Agencias

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