A la contra

Magia potagia

Por Jorge Nagore - Miércoles, 14 de Junio de 2017 - Actualizado a las 06:01h

La realidad es a días -a días- maravillosa, esconde eso que suelen vendernos los optimistas o mejor dicho los mentirosos que desconocen serlo de que “cada día es sorprendente”, lo cual es una gran mentira -y peligrosa-, ya que si cada día fuese sorprendente al despertar hoy sería enero u octubre y no despertaríamos en nuestra casa si no en otra ciudad, con nombre y aspecto distintos, hablando en un idioma diferente y así con cosas de verdad grandes, cada día, uno tras otro, sin descanso. Cada día puede ser variado y si me apuran entretenido, pero sorprendente, no. Salvo si miras en el mundo de la empresa. Si no, lean conmigo el titular de ayer: El Estado pierde la pista de una ayuda de medio millón a la planta de biogás de Ulzama. No es que se pierda la pista a las pisadas de un corzo en mitad de una nevada histórica en la estepa siberiana o que hace años que no sepas nada de aquella chica con la que una vez te cruzaste en una calle de Isaba, es que nada menos que un ente como el Estado, que es capaz de meterte una cámara endoscópica por el ojete si eres autónomo a ver si encuentra 15 euros, no es capaz de hallar y/o/u encontrar dónde han ido a parar 573.000 euros de vellón que le dio a la famosa planta de la Ultzama para desarrollar un proyecto de I+D+i. Pues el Estado, esa cosa con patas, no encuentra ni los euros ni el proyecto, lo cual es sorprendente si nos atenemos al hecho de que otras cosas las encuentra casi de oficio y al minuto. ¿Cómo se puede dar una ayuda de 573.000 euros sin controlar que el proyecto se realice? Pues se da, estas cosas pasan y estas son las cosas que el grupo parlamentario de UPN está tratando de que no se investiguen en el Parlamento pidiendo informes jurídicos día sí y día también sobre la potestad de un Parlamento para investigar temas locales. No son temas locales. Hay ayudas forales y nacionales, desaparecidas como humo.