25 años de fiesta en la calle Santo Domingo

El día grande de la cuesta se celebró gracias a la colaboración vecinal

Patricia Fernández Patxi Cascante - Miércoles, 9 de Agosto de 2017 - Actualizado a las 06:10h

Koldo Huarte, propietario de una tienda de ultramarinos de la calle, e Iñigo Subiza, prendiendo la mecha.

Koldo Huarte, propietario de una tienda de ultramarinos de la calle, e Iñigo Subiza, prendiendo la mecha. (Patxi Cascante)

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Koldo Huarte, propietario de una tienda de ultramarinos de la calle, e Iñigo Subiza, prendiendo la mecha.

PAMPLONA- La calle Santo Domingo celebró ayer las bodas de plata de su fiesta. Se cumplían 25 años de una tradición que une a toda la cuesta cada 8 de agosto. Este año, el encargado de tirar el cohete fue Koldo Huarte, en honor al pequeño comercio.

La cuesta de Santo Domingo tiene la fiesta en su ADN, es un lugar clave en San Fermín y ¿por qué no tener su propio día de fiesta? Eso debieron de pensar hace 25 años los vecinos de la calle que se reunieron un 8 de agosto, día de Santo Domingo, e iniciaron la tradición: “Lo que se buscaba era una reunión de todos los vecinos, pasarlo bien. La referencia era el santo, pero pasó a un segundo plano, lo que importa es pasar un buen rato juntos”, explicó Íñigo Subiza, uno de los organizadores y miembro del Grupo de Vecinos de la Cuesta de Santo Domingo. “Siempre se celebra el día 8, caiga como caiga”, completó. Este año el cohete de inicio lo lanzó Koldo Huarte, dueño de un ultramarinos de la calle: “Es el comercio más antiguo de la cuesta, yo llevo 40 años con él y mi padre 70”, aseguró Koldo. En esa tienda colgó un cartel en el que se podía leer ‘Vuelvo en 5 minutos... estoy tirando el cohete de fiestas de Santo Domingo’. A Koldo Huarte le hacía mucha ilusión tirar el cohete en representación del pequeño comercio, pero también en homenaje a su padre Antonio: “Él ya no viene a las fiestas, pero le encantaba formar parte de ellas, tenía más marcha que todos nosotros juntos”, declaró entre risas. Tras el lanzamiento del cohete comenzaron a tocar otros habituales en la fiesta de Santo Domingo, los gaiteros Ezpelur que no se han perdido ninguna cita en sus 25 años de historia.

un santo domingo vecinalEsta es una fiesta que comenzó de la mano de los vecinos y que sigue gracias a la colaboración de todos ellos. “Aquí todos ponemos de nuestra parte, la comida y cena son autogestionadas, cada uno se trae su silla y disfruta”, comentaron dos vecinos de la cuesta mientras preparaban el almuerzo popular para después del chupinazo. Incluso el soporte para el cohete fue hecho por un vecino en 2015, Vicente, quién afirmó que “aunque no somos muchos, nos apañamos para que cada uno aporte una cosa”. “Lo bueno que tenemos es que somos como una familia, pero que siempre está abierta a todo el que quiera venir. Algunas cenas de las fiestas de Santo Domingo hemos superado el centenar de personas, gente de fuera que se anima”, añadió mientras señalaba las huchas que iban pasando otros vecinos para que los asistentes aportasen algún donativo. Y es que varios turistas curiosos se acercaron a la fiesta de una calle fija en sus mapas turísticos y aprovecharon para tomarse uno de los pintxos de txistorra preparados por sus vecinos. También los comercios de la calle han sido clave en este trayecto de 25 años de fiesta, siendo algunos como la librería Abárzuza o el Asador Zaldiko pioneros en su celebración.

Tras el almuerzo y la comida popular que reunió alrededor de 80 personas, hubo competición de juegos de mesa y los más pequeños pudieron disfrutar de los gigantes txikis y un encierro de toricos de cartón desde los corrarillos hasta el ayuntamiento, como si del de San Fermín se tratase.

“Aquí siempre hay una cita los 8 de agosto para todo el que se quiera acercar y esperamos que siga siendo así otros 25 años más de la mano de nuestros vecinos”, aseguró Íñigo Subiza.

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