la carta del día

Sanidad psicodélica

Por Manuel Rekalde Glaria - Jueves, 12 de Octubre de 2017 - Actualizado a las 06:10h

Los del Aeroplano de Jefferson lo clavaron en las tres primeras estrofas de White Rabbiten la intempestiva hora del alba en la que inventaron el after en la campa de Woodstock (morning maniac music dijeron). No obstante, casi cincuenta años más tarde, y después de innumerables revoluciones de todo tipo, los sistemas burocraticoprotocolizados de salud (c’est à dire, Osasunbidea) parecen no haberse enterado de nada y siguen dejándose expoliar por Big Pharma.

Qué casualidad que la actuación tuviera lugar en una hora próxima a la que suenan los despertadores de millones de funcionarios de la salud, animándoles a avanzar robotizados a tomar posiciones en las trincheras de la medicalización. Levantemos nosotros pues una aguja hipodérmica por el grupo que consiguió despertar a la peña en Woodstock a la hora en la que abren los centros de salud.

Tres primeras estrofas inolvidables las que cantara aquella mañana Grace Slick, merece la pena verla en YouTube. Los de Jefferson Airplane se inspiraron en el libro de Alicia en el país de las maravillas (pregúntale a Alice, decían) para propugnar la autonomía y la independencia frente a las sustancias químicas. Feed your headdecían. Parecido mensaje (tal vez el viejo profesor vio el concierto) es el de Thomas Szasz cuando afirma que ninguna píldora mejora el rendimiento cerebral, que lo que mejoran es el rendimiento de las farmacéuticas.

Pero los sistemas nacionales de salud del mundo civilizado (también Osasunbidea), en lugar de alimentar las cabezas de la gente, proponen pasar la mañana mareando la perdiz sobre quién pone la banderilla y sobre el precio de la misma, de si la pastilla debe ser de marca o genérico. En algo parecido perdí una hora preciosa de mi tiempo la semana pasada porque un farmacéutico de área detectó un comportamiento extraño (no en mí , afortunadamente, sino en el sistema)

Claro que las recomendaciones de Grace Slick resultan tan psicodélicas como las de Thoreau cuando aconseja saltarse la comida del mediodía, o como el permiso que nos da un reciente estudio homemade in navarra para trapiñarnos cuatro huevos a la semana, o como la prescripción de comulgar una vez al año (periodicidad que recuerda a esa otra de hacerse análisis del colesterol ). Todas están basadas en similares posicionamientos científicos.

Para terminar me gustaría inspirarme en las palabras del recientemente novelizado Dylan cuando dijo “let us not talk falsely now, the hour is getting late”. Para decir que ya va siendo hora de llamar al pan pan y al vino vino. ¡ Feed you head!

El autor es especialista en Medicina Familiar y Comunitaria

Últimas Noticias Multimedia