Editorial de diario de noticias

Y estos gobiernan el Estado

La relevancia de las irregularidades que enfangan al PP no se describe en la zafiedad de las grabaciones o la proliferación de casos, sino en el esfuerzo político, institucional y mediático para eludir las responsabilidades

Martes, 21 de Noviembre de 2017 - Actualizado a las 06:10h

las grabaciones realizadas por la Guardia Civil a Ignacio González en el marco de la operación Lezo vuelven a poner sobre la mesa frases que confirman una inmensa trama de corrupción que abarca desde las altas esferas de la dirección del PP hacia abajo. Ahora sabemos que según le cuenta González, expresidente del PP en Madrid, al exministro de Aznar Eduardo Zaplana, había tenido una reunión con Moix en la que el fiscal habría presumido de que “me ha llamado Mariano para decirme que tenemos que arreglar esto”, en referencia a la Fiscalía que se ocupaba de su caso. Moix acabaría como Fiscal Anticorrupción aunque tuvo que dimitir al poco tiempo. Se suma a lo que fueron las dos últimas sesiones del juicio por la primera época (1999-2005) de la denominada trama Gürtel, que se cerró el pasado viernes tras 125 sesiones durante más de trece meses y que evidenció la realidad, extensión temporal y alcance de la corrupción que ahoga al PP comprimida en las intervenciones del magistrado emérito del Tribunal Supremo, José Antonio Martín Pallín, abogado de uno de los acusados. Porque la relevancia política de las irregularidades que enfangan al partido presidido por Rajoy no se describe en la escasez, miseria y zafiedad de las conversaciones grabadas a muchos de sus protagonistas y filtradas oportunamente para desviar la atención del meollo de las acusaciones. Tampoco en el hecho de que todos los tesoreros que han manejado las cuentas de la formación hayan sido procesados en algún momento. Ni en los más de 60 casos en los que se han visto implicados centenares de cargos del Partido Popular, incluidas tramas que, como Gürtel, Púnica, Lezo o Taula, que permiten presumir una financiación ilegal sostenida del partido. La verdadera relevancia radica en los esfuerzos políticos y, aún más grave, institucionales para ocultar y eludir las consecuencias que como formación corresponde asumir al PP, esfuerzos que llevan a que, como también dijo ayer Martín Pallín en el juicio, “las responsabilidades políticas llegan cuando han transcurrido diez o catorce años de procedimiento penal”. Y no es precisamente la de menor entidad la acusación que afronta ahora el PP por encubrimiento a raíz del borrado de los discos duros de los ordenadores de Bárcenas en los que presumiblemente se podrían detallar los pagos irregulares a los dirigentes del partido, incluido Rajoy. Y este es el grupo político, judicial y mediático que Gobierna el Estado español hacia el desastre social, económico y territorial.

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