Esther Cremaes Concejala área de desarrollo

“Vamos a potenciar los equipos preventivos en reconocimiento a su labor en los barrios”

Los cambios en el gobierno municipal han llevado a una concejala de Geroa Bai a dirigir una de las áreas más trascendentales y con mayor proyección social

Una entrevista de Kepa García Fotografía Unai Beroiz - Domingo, 10 de Diciembre de 2017 - Actualizado a las 06:10h

Esther Cremaes posa en el paseo junto al Caballo Blanco, uno de sus rincones preferidos.

Esther Cremaes posa en el paseo junto al Caballo Blanco, uno de sus rincones preferidos. (UNAI BEROIZ)

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Esther Cremaes posa en el paseo junto al Caballo Blanco, uno de sus rincones preferidos.

pamplona- Desde el pasado 30 de octubre Esther Cremaes se encuentra al frente de Desarrollo Comunitario, área de nueva creación resultante de la reciente remodelación llevada a cabo por el alcalde Joseba Asiron de cara a fortalecer la estabilidad del cuatripartito y garantizar la acción de gobierno en lo que resta de legislatura. En virtud de los cambios introducidos, tiene bajo su responsabilidad la gestión de los Centros Comunitarios de Iniciativa Social (CCIS), los equipos preventivos de acción comunitaria, la unidad de juventud y todo lo relativo al deporte.

¿No son demasiados asuntos para un área que acaba de ponerse en marcha?

-No. Lógicamente cuando una viene de fuera hay que ver cómo están las cosas y conocer. Tengo la suerte de haberme rodeado de un equipo fenomenal, tanto la nueva directora del área y la secretaria técnica, como lo que hemos asumido de otras áreas. De Juventud, por ejemplo, la cosa viene rodada, me he encontrado con una estructura y unos programas muy consolidados que vamos a tratar de afianzar. Lo mismo sucede con Deporte, donde hay un personal que lleva muchos años y con las ideas muy claras, que ha respondido fenomenalmente y está siendo un apoyo innegable. Lo novedoso es lo referente a los equipos comunitarios, que hasta ahora carecían de una figura responsable dentro del Ayuntamiento. Nos estamos centrando más aquí. Queremos tener una visión general de los CCIS con vistas a reorganizar algo o introducir alguna mejora.

La creación del nuevo área generó algunas dudas, sobre todo entre los equipos preventivos. ¿Cómo lo ha gestionado?

-Cuando se supo que iba a haber un área específica para el Desarrollo Comunitario manifestaron su esperanza a ver mejorada su relación con el Ayuntamiento, pero también expusieron, cosa lógica en todo cambio, algunas inquietudes. De las primeras cosas que hice al asumir el cargo fue reunirme con todos los equipos comunitarios y hacerles ver el papel especial que iban a adquirir. Están expectantes, viendo cómo se desarrollan los cambios, pero siempre han sido personas muy colaboradoras y trabajadoras, en contacto directo con las asociaciones y los equipos de infancia y juventud. Vamos a potenciar los equipos preventivos como un reconocimiento a su aportación al tejido asociativo de los barrios.

Dijo en su presentación que se iban a mantener los equipos y los programas en marcha, ¿sigue vigente su anuncio?

-Sí. No se va a tocar nada.

Sí lo han hecho con el contrato de Sedena para la dinamización de los barrios, que no se prorroga. ¿Ha tenido más que ver en esta decisión el alto coste del servicio, 340.000 euros anuales, o el malestar que generó entre colectivos sociales y agrupaciones de algunos barrios?

-Desde el inicio se vio que la figura de los dinamizadores no iba a funcionar. No tenía mucho sentido habilitar dinamizadores de arriba a abajo, del Ayuntamiento a los barrios, si ya existían de abajo a arriba. Vanos a dar a Sedena un pequeño tiempo de impasse, que no será de nueve meses sino de tres, para ver qué se hace con el servicio.

¿Podrá disponer de los recursos necesarios para impulsar nuevos proyectos con la aprobación de presupuestos para 2018 a la vuelta de la esquina y el escaso tiempo que ha tenido para poner en marcha el área?

-Va a resultar muy difícil, porque cuando llegué al área en noviembre los presupuestos ya se estaban preparando y además no he tenido al personal hasta hace unos pocos días. Resulta tranquilizador que en Deporte y Juventud las previsiones están encauzadas, por lo que habrá que centrarse en el resto.

¿Tiene asumido que va a tener que colaborar de forma muy estrecha con las áreas de Acción Social y Participación Ciudadana?

-Ya lo estamos haciendo. Todos somos conscientes de que entre las tres formamos un gran área de interés estratégico para este Ayuntamiento y que es necesario ser trasversales. Conviene recordar que es uno de los asuntos prioritarios de la legislatura para el equipo de Gobierno.

Hay barrios como Milagrosa y Etxabakoitz donde existen problemáticas muy concretas que tienen que ver con su área. ¿Tiene algo previsto para esas zonas?

-Milagrosa es lo prioritario. Hay un problema detectado de convivencia y el equipo comunitario, en este caso Yoar, lleva tiempo trabajando en ello, sobre todo con la población gitana de origen rumano. El problema que han observado es que conforme trabajan más con estas personas, van abandonando a población del barrio que también precisa de los servicios comunitarios. Iremos viendo en qué medida se refuerza el servicio, con la idea de lograr una mayor integración.

Por cierto, ¿dispone de una sede física para el área?

-Estamos de momento en la calle Descalzos, pero enseguida empezarán las obras para dotarnos de algún espacio conjunto para todos, donde se puedan generar buenas sinergias.

¿Cómo se decidió a formar parte del peculiar mundo de la política municipal?

-Siempre he sido inquieta. Desde que me apunté a Zabaltzen y Geroa Bai fui muy participativa. Tenía muchas ganas porque veía la necesidad de que se diera un cambio en Navarra y había que aportar en la medida que cada uno o cada una pudiera. Empecé a participar en el herrigune de Iruña y cuando llegó el momento de las elecciones me propusieron formar parte de las listas para el Ayuntamiento. Me pareció una buena forma de contribuir a que ese cambio se diera en Pamplona y me lancé de cabeza. Igual no lo medité demasiado y me impulsaron más las ganas y el ánimo de hacer cosas por mi ciudad.

¿Si lo hubiera pensado mejor habría decidido lo mismo?

-Seguro que sí, porque cuando me involucro en algo voy con todas las consecuencias.

¿Cómo está resultando la experiencia?

-Muy gratificante, porque me ha tocado vivir un momento trascendente. No tengo la experiencia de mis compañeros que antes tuvieron que estar en la oposición y mi valoración puede ser algo diferente, pero para todos es un hito que no hace demasiado tiempo parecía improbable. Es importante formar parte de todo esto, no como protagonistas, que no lo somos, sino como contribuyentes. Me acuerdo ahora de lo decisivo que resultó el consenso que fuimos capaces de alcanzar entre cuatro formaciones tan distintas, que a su vez tienen diferentes configuraciones internas. Fue de libro, un ejemplo que se podría exportar perfectamente, de cómo se pueden alcanzar acuerdos para que una inercia de muchos años cambiara por fin de rumbo.

Variar la dirección de un barco tan pesado no suele resultar sencillo, ¿dónde están encontrando mayores resistencias?

-Lo estamos viendo cada día, en cada pleno o comisión, la forma en la que la oposición, tanto UPN como el PSN, su fiel aliado, trata las iniciativas del equipo de Gobierno, cuestionando, a veces de forma excesivamente bronca, todo lo que queremos cambiar. Van siempre a la confrontación, aunque estoy convencida de que hay asuntos en los que están de acuerdo, pese a que escenifiquen lo contrario. No comparto esta forma de entender la oposición como una gresca constante;me parecería mejor para los intereses de la ciudad que fuera una oposición más fiscalizadora, menos peleona.

¿La comida conjunta que mantuvieron los concejales con motivo de la festividad de San Saturnino ha ayudado a rebajar tensiones?

-Son momentos más distendidos, en los que podemos llegar a bromear unos con otros, pero la bronca permanece. Se percibe incluso en el trasfondo de las conversaciones y en los comentarios, aunque todos somos lo suficientemente adultos y educados para saber mantener la compostura.

¿Se termina una por acostumbrar a este ambiente diario tan tensionado?

-No es lo deseable, está claro, pero no queda otra. Desde luego sería mejor tener mejor sintonía con la oposición, sobre todo de cara a lo que necesita el desarrollo de la ciudad, y que plantearan iniciativas más constructivas. Los 27 concejales estamos para trabajar en lo mejor para Pamplona, así debería de ser, pero tenemos lo que tenemos: una oposición atacando y nosotros tratando de cambiar la ciudad y cumplir el acuerdo programático.

¿Cuándo supo que su nombre entraba en las quinielas para asumir una concejalía delegada?

-Se planteó la posibilidad de llevar a cabo una remodelación y que podíamos pasar a dirigir dos áreas. Por eso propusimos que mi compañera Itziar Gómez y yo, por ser las concejalas con dedicación exclusiva del grupo municipal de Geroa Bai, fuéramos las encargadas de asumir esta responsabilidad.

¿Pudo elegir?

-Era la propuesta del alcalde y desde el principio nos pareció bien, porque el Desarrollo Comunitario es una apuesta decidida del cuatripartito.

¿Cómo llegó Geroa Bai a ese punto si al principio de legislatura no lo quisieron hacer?

-Fue a raíz de aquella famosa y legendaria rueda de prensa de dos de las formaciones del equipo de Gobierno (Aranzadi e I-E), en la que hubo una alusión muy directa a Geroa Bai señalando que uno de los problemas era que nosotros, pese a formar parte de la Junta de Gobierno, no estábamos asumiendo responsabilidades en las áreas. Reaccionamos inmediatamente para convertirnos en parte de la solución, pensando únicamente en proteger al gobierno municipal del cambio.

¿Esa decisión puso en evidencia que no lo hicieran antes?

-Creo que no. Para nosotros no constituía un problema estar en el equipo de Gobierno sin dirigir ningún área. Nos permitía, además, tener una visión de conjunto sin estar pendiente de una en concreto, pero si los demás lo veían como un problema estábamos dispuestos a dar un paso hacia adelante. Es la razón por la que nos ofrecimos a asumir más responsabilidades, si así se ayudaba a solucionar los problemas que se podían haber generado.

Aunque es poco tiempo -la remodelación se anunció el 30 de octubre- ¿cree que la entrada de Geroa Bai ha cumplido con ese objetivo?

-Creo que sí y se irá viendo.

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