PROYECTO "NOS MOVEMOS CONTIGO"

Salir de casa por Navidad

La DYA refuerza su servicio ‘SubeBaja’ hoy, mañana y los días 31, 1, 5 y 6 para que las personas con movilidad reducida puedan reunirse en estas fechas con los suyos

Mikel Bernués | Iñaki Porto - Domingo, 24 de Diciembre de 2017 - Actualizado a las 06:11h

Yanira y José María emplean la conocida como silla-trineo para bajar a Isabel por las escaleras de su casa, en el barrio de la Txantrea.

Yanira y José María emplean la conocida como silla-trineo para bajar a Isabel por las escaleras de su casa, en el barrio de la Txantrea. (IÑAKI PORTO)

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Yanira y José María emplean la conocida como silla-trineo para bajar a Isabel por las escaleras de su casa, en el barrio de la Txantrea.

PAMPLONA- Un anuncio de turrón invita a los espectadores a volver a casa por Navidad. Y a la DYA la famosa tonadilla le da igual porque su apuesta es al revés: quieren que toda persona con movilidad reducida que reside en viviendas poco accesibles pueda salir de casa por Navidad. “Para que les de el sol, vayan a echar un café, a hacer recados... donde quieran”, explica Manuel Chueca, voluntario de este servicio conocido como SubeBaja. “No tenemos un nombre oficial y bonito. Lo llamamos así porque se identifica fácil”, confiesa.

La idea de mandar a la gente a pasear (suena mal pero alegra la vida del personal) se enmarca dentro del proyecto Nos movemos contigo, responde a la filosofía de DYA y funciona durante todo el año. Pero se amplía en estas fechas para facilitar que estas personas queden con los suyos fuera del único entorno en el que suelen hacerlo. Así que hoy, mañana y los días 31, 1, 5 y 6 el objetivo es “que puedan salir de casa e ir a la de algún familiar para celebrar las navidades juntos. Ya sea una comida, cena, el día de reyes, la cabalgata... cuando quieran”, cuenta Manuel, que hace extensible la invitación a todo el que necesite esta ayuda. “Esto no es solo para usuarios del servicio durante el año. Son fechas muy bonitas, y queremos que todo el mundo tenga esa oportunidad”, dice. Basta con llamar al 948 17 17 17 y preguntar, así de fácil.

la mirada de aliciaAlicia Ugarte no puede hablar, pero cuando ve aparecer por su casa el amarillo de la DYA se le ilumina la cara. Es una de los aproximadamente 8 usuarios que utilizan este servicio durante el año, una vez por semana. Los voluntarios de amarillo que acaban de llegar le saludan, se ponen a la tarea y en un momento Alicia está preparada para salir. Le acompaña Diana Castaño, su cuidadora: “Me parece un beneficio muy bonito. Y es muy saludable para que estas personas puedan salir a la calle y despegarse de su rutina, como en el caso de Alicia, que no tiene movilidad propia. Cuando yo cuidaba a mi abuelo ni sabía que existía este servicio... me hubiera venido muy bien”.

Antes de afrontar el descenso, escaleras abajo con la silla trineo, se asoma al rellano y en camisón la vecina de enfrente. “Es un servicio imprescindible, maravilloso. Si no la pobre mujer no saldría de casa”, se deshace en elogios Araceli, de 87 años. “A mí, gracias a Dios, no me ha tocado aún que me lleven así”, toca madera.

el voluntariadoYanira León, José María Tabar, Garikoitz Ruiz Escudero y el propio Manuel son cuatro de los en torno a 12 voluntarios que hacen equipo y, de forma más o menos periódica en función de su disponibilidad, participan en este SubeBaja. “Uno de los objetivos es fomentar la independencia de la persona. Entendemos que si les bajamos y luego les acompañamos, coartamos entre comillas esa libertad de elegir qué hacer. Ellos se quedan con el cuidador o familiar y en ese rato vamos con otro usuario para aumentar el número de servicios”, dice Manuel.

José María Tabar recuerda el caso de un hombre que llevaba tres años sin salir de casa, y explica que “ahora mismo acabamos de bajar a un hombre que es feliz y está deseoso de que llegue el día en el que vamos. Nos espera preparado y nervioso. Va con silla de ruedas, da una vueltica por la plaza del Castillo, entra al Café Iruña... y pasa un par de horas y ve gente y el cielo, que desde casa no puede. La gente se muestra muy agradecida porque desgraciadamente es la única fórmula que tienen para pisar la calle y tomar el aire. Al tener la barrera de las escaleras, si no no salen”. Y sus familias “necesitan unos medios mecánicos que no tienen”, caso de la escala móvil, que utilizan para el ascenso, y la silla especial trineo, más rápida y sencilla, para el descenso.

“Ver a estar personas sonreír cuando bajan no se paga con dinero”, considera Garikoitz. “Hay mucha gente que no conoce este servicio gratuito. Por eso animo a la gente a que llame. Nosotros estamos dispuestos para lo que nos pidan, sean 1, 2 o 20 usuarios”, recuerda Yanira.

Y lanzan una petición final. “Lo ideal sería hacer un convenio con las unidades de barrio de Pamplona para que los trabajadores sociales y las enfermeras de asistencia a domicilio tuvieran la oportunidad de contar con este servicio”, finaliza Manuel.

en corto

El servicio Después de detectar la necesidad en los traslados a urgencias en ambulancia, y siguiendo el modelo de DYA en otras comunidades, la iniciativa ‘SubeBaja’ comenzó como un proyecto piloto, con una sola usuaria, hace tres años. Desde hace dos años funciona de forma regular.

¿Cómo apuntarse? Cualquier persona con movilidad reducida o familiar que necesite este servicio gratuito puede llamar al 948171717 para solicitar más información.

Voluntarios y usuarios. Alrededor de 12 voluntarios forman parte del ‘SubeBaja’ (suelen acudir dos a cada servicio), con una media de 8 usuarios durante el año.

Cifras de actividad. El primer año se realizaron más de 300 servicios, y en 2017 se superarán con holgura los 400.

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