primera jornada de Pamplona negra

Adictos a las series

La 4ª edición de Pamplona Negra se inauguró ayer con una conferencia que recorrió las series de género que conforman nuestra memoria sentimental e indagó en las razones del éxito aplastante que estos espacios tienen hoy en día.

Un reportaje de Ana Oliveira Lizarribar. Fotografía Mikel Saiz - Miércoles, 17 de Enero de 2018 - Actualizado a las 06:11h

Javier Sánchez-Zapatero y Àlex Martí Escribà fueron los encargados de abrir la programación con su conferencia ‘Noir en serie’.

Javier Sánchez-Zapatero y Àlex Martí Escribà fueron los encargados de abrir la programación con su conferencia ‘Noir en serie’. (Mikel Saiz)

Galería Noticia

Javier Sánchez-Zapatero y Àlex Martí Escribà fueron los encargados de abrir la programación con su conferencia ‘Noir en serie’.Paco Etxeberria, a la izquierda, y Dani Álvarez, entraron a la sala al más puro estilo ‘CSI’.Cientos de personas accedieron a la primera sesión de ‘El crimen a escena’.

Por qué nos gustan tanto las series de televisión? Esta es la pregunta que plantearon ayer Àlex Martí Escribà y Javier Sánchez-Zapatero al comienzo de la conferencia con la que inauguraron ayer las actividades de Pamplona Negra 2018, cuya programación se desplegará en Baluarte hasta la tarde del sábado.

La cuestión sugerida por los directores del Congreso de Novela y Cine Negro de la Universidad de Salamanca es, sin duda, pertinente habida cuenta del fervor con el que millones de personas de todo el mundo siguen con auténtica devoción espacios que se convierten en una necesidad. En una adicción que reclama su dosis cada semana o, ya con las nuevas plataformas, cuando uno quiere. A demanda. Precisamente, en la “serialidad” está el secreto. La estructura en episodios, heredera directa de la literatura folletinesca del siglo XIX, “genera dependencia”, sumada a los “efectos de repetición”, es decir, a personajes y escenarios fijos, y a tramas que pivotan entre la originalidad y el estereotipo provoca que el público quiera saber siempre más. Y más. Se trata, en definitiva, de “explotar los deseos del espectador”, indicó Àlex Martí. En este contexto, “el personaje principal es muy importante porque suele ser un héroe o un antihéroe con el que empatizamos, incluso nos gustan sus manías y sus excentricidades”, añadió. Y lo mismo apuntó de los escenarios. Por un lado está la ciudad, “con rincones inestables que la van a convertir en un lugar de peligro”, y por otro está la casa del protagonista, su despacho, esos sitios donde se produce su vida cotidiana. Es el caso, por ejemplo, del 221B de Baker Street, donde Sherlock Holmes departe con el doctor Watson y toma el té que le sirve la señora Hudson. Todos estos factores se emplean para “reconfortar las expectativas del espectador”, que cada vez más a menudo se encuentra con series que le cuentan el mundo de hoy, el que se encuentra cada día en los medios de comunicación. En este punto, Martí citó a Lev Manovich, autor del libro El lenguaje de los nuevos medios, para quien, a diferencia del cine, donde un hecho actual “es analizado en un producto cultural que aparece muchos años después”;las series “hablan de este momento. Muchos episodios hablan de acontecimientos que han tenido lugar semanas antes de que los podamos ver. Y eso la hace ser un buen reflejo de lo que está pasando en la calle”. “Seguramente, para conocer el mundo de las drogas y el nuevo periodismo un buen camino sería ver The Wire”, agregó el profesor de la Universidad de Salamanca.

los investigadoresY en el ámbito de las series, las de género negro, criminales o policíacas, están, en efecto, entre las favoritas del público. Dentro de estas, Javier Sánchez-Zapatero estableció tres categorías: las que están protagonizadas por investigadores privados, las que tienen a un policía a la cabeza y las que se enfocan desde el punto de vista del criminal. En el primer caso, el experto se refirió a Dupin, creado por Edgar Allan Poe, como la raíz de la que fueron brotando el resto de detectives. “La estructura narrativa de este tipo de relatos plasma fundamentalmente la lucha de un solo hombre que en el fondo es como un caballero andante o un cowboy y que debe enfrentarse a la sociedad en la que vive, aunque siempre en el límite”, afirmó.

Este epígrafe se divide, asimismo, en dos. Por una parte están los investigadores que utilizan la razón, cuyo paradigma es Sherlock Holmes, un personaje tan relevante que ha tenido adaptaciones inglesas, rusas y hasta japonesas y homenajes tan conocidos como el de House. La careta de entrada delSherlock de Benedict Cumberbacht sirvió a los ponentes para pasar a hablar de personajes similares como Miss Marple, Hercules Poirot y Jessica Fletcher (Se ha escrito un crimen), cuya música trasladó al público a los años 80. De otro lado están los sabuesos hardboiled como Philip Marlowe, Perry Mason o El Santo, pero también Colombo, porque aunque pertenece oficialmente a la policía, trabaja de una manera “completamente individual”, como también lo hacen Magnum, Patrick Jane (El Mentalista), Monk, Pepe Carvalho, Wallander, Montalbano o Brunetti. Estos cuatro últimos procedentes directamente de famosas sagas literarias.

policíasÀlex Martí contó a continuación que fue tras el New Dealde Roosevelt cuando se potenciaron iniciativas para publicitar la acción de la policía, surgiendo distintos programas basados en el procedimiento, las pistas, etcétera. Saltando a los 70, el profesor citó McCloud, agente que aunaba la faceta de cowboy y de detective;Kojak, al que siempre quedó ligado el actor Telly Savalas, y Ironside, con un personaje en silla de ruedas. También series que “idealizaban la figura del policía”, con auténticos fenómenos como Starsky&Hutch y Corrupción en Miami. Poco a poco se pusieron de moda las parejas, también en España, con la adaptación del Plinio de García Pavón, y los grupos. ¿Quién no recuerda Canción triste de Hill Street? Esta serie de Steven Bochco fue una auténtica escuela de la que salieron otras como Policías de Nueva York, Ley y Orden y, más cerca, Brigada Central, con guiones de Juan Madrid, y El Comisario. En frente, The Shield, un devastador retrato de la corrupción en los distintos cuerpos policiales.

Respecto a la presencia de las mujeres en estas producciones, Martí citó títulos míticos como Cagney &Lacey,la española Petra Delicado y otras más recientes como Happy Valley o The Killing, donde la investigadora tiene más rango y lleva la voz cantante.

criminalesEste recorrido sentimental por las series de nuestra vida finalizó en los criminales como protagonistas. Imposible no mencionar historias corales como Los Soprano, Sons of Anarchy o Narcos,o individuales comoDexter o Hannibal. Y, como cierre, una reflexión: “No se puede entender la ficción televisiva actual sin la influencia literaria”. Y una frase que es un guiño: “He dicho que soy adicto, no que tenga un problema”.

el programa de hoy

Taller. A las 16.00 horas, segunda jornada del Taller de novela negra que imparte Marcelo Luján.

‘Asesinos de papel’. Las escritoras Nieves Abarca, Carmen Moreno y el escritor Aro Sáinz de la Maza hablarán de sus asesinos a las 18.15 horas. Modera la escritora navarra Susana Rodríguez.

‘El crimen a escena’. A las 19.15 horas, el criminólogo y escritor Vicente Garrido hablará de El perfil criminológico (Teoría y práctica y su relación con la novela negra).

Cine. A las 20.30 horas se exhibirá en la sala de Cámara de Baluarte la película El cebo (1958), de Ladislao Vadja. Se requiere entrada (3 euros).