Adiós Pamplona

Reformas en la casa del Crédito Navarro, 1934

Por Joseba Asiron (www.adiospamplona.blogspot.com) - Domingo, 18 de Febrero de 2018 - Actualizado a las 06:01h

(Foto: J.J. Arazuri (‘Pamplona, calles y barrios’))

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En 1934- Pamplona, en fase de expansión urbana, acababa de abrir la Plaza del Castillo, hasta entonces cerrada en sus cuatro frentes, para crear la “Gran Vía de Carlos III”, una gran avenida que equiparara la vieja Iruñea con las más modernas ciudades europeas. Para ello fue necesario desmontar la fachada del teatro Gayarre, que había sido levantada aquí en 1840, y volver a montarla en su actual ubicación. No obstante, la reforma no resolvía bien los remates de los edificios adyacentes, por lo que hubo que ampliar las obras. Así, se construyó la nueva fachada de Diputación hacia Carlos III (1929), y se reformó el edificio del Crédito Navarro, obras que podemos ver en la imagen.

El Crédito Navarro era una institución bancaria creada en 1864, con sede en la calle Estafeta, aunque pronto se trasladó a la Plaza del Castillo, donde poseyó varios edificios. En la parte superior del bloque en obras puede aún leerse el nombre de la citada entidad.

Hoy en día los cambios operados en la zona obligan a abrir el plano y dificultan mucho la obtención de la fotografía desde el mismo punto de vista de 1934. La imagen muestra el mismo rincón de hace 84 años en su actual aspecto, incluidas las obras que se están llevando a cabo en el edificio del antiguo hotel Quintana, en cuyos bajos se instaló más recientemente el conocido barLa Tropicana.

Las obras han sacado a la luz lo que, a falta de confirmación definitiva, parece ser el torreón sureste del castillo construido por Luis I de Navarra en el siglo XIV. Y esto trae consigo dos buenas noticias. La primera, que Iruñea se reencuentra con un elemento importante de su pasado, el castillo más antiguo de la plaza, el que le dio su nombre. Y la segunda noticia es que el expolio arqueológico aquí ocurrido hace ahora 15 años no arrasó la totalidad de los restos de la plaza. Es nuestra responsabilidad recuperarlos y preservarlos de la mejor manera posible.