Prueba piloto para separar la materia orgánica con tarjeta

Se implantará a partir de junio en Azpilagaña y Nuevo Artica

La tarjeta registrará las características de cada uso

Mikel Bernués | Mikel Saiz - Sábado, 24 de Febrero de 2018 - Actualizado a las 06:02h

Infografía: D.N.

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Infografía: D.N.La Mancomunidad de Sasieta implantó un modelo similar y pasó en 4 años de un 42% de recogida al 75%.

PAMPLONA.- Nuevo Artica y Azpilagaña. Son los barrios elegidos por la Mancomunidad de la Comarca de Pamplona para una prueba piloto que implantará a partir de junio con el objetivo de mejorar los resultados de recogida de materia orgánica y derivar al contenedor marrón los depósitos que, de forma errónea, suelen acabar en el de resto.

Con esa idea, en Azpilagaña y Nuevo Artica el contenedor para la fracción resto -que será del mismo modelo destinado para la recogida de materia orgánica-, pasará a tener tapa e identificación de color gris. Y tanto los contenedores de materia orgánica como los de resto se abrirán mediante una tarjeta electrónica asociada a cada contrato, de manera que en cada apertura quedarán registradas las coordenadas espacio-temporales.

En el caso de Azpilagaña los contenedores de materia orgánica se podrán abrir todos los días, mientras que la apertura para la fracción resto estará restringida a 2-3 días por semana. Por su parte, en Nuevo Artica el acceso con tarjeta será para el contenedor de materia orgánica y de resto, y se podrá realizar todos los días. Ambos barrios han sido seleccionados para la prueba atendiendo a criterios urbanísticos (por su facilidad para establecer un perímetro sobre el que trabajar);demográficos, dado su equilibrio de género y diferente media de edad, y un tamaño “asequible pero representativo para una experiencia piloto”, explicó en la presentación de la prueba el presidente de la Mancomunidad Aritz Ayesa.

Los resultados se conocerán en el primer trimestre de 2019. “Tenemos esperanzas en que de sus frutos, y a partir de entonces analizaremos los siguientes pasos”, expresó Ayesa con la esperanza de que los objetivos que marca el Plan de Residuos “de esta manera sean más realizables. Por eso hacemos esta apuesta y confiamos, como no puede ser de otra manera, en la gente”.

sin espíritu sancionadorCon independencia de lo que pueda decidirse a medio o largo plazo, en esta prueba “el hecho de que las tarjetas vayan asociadas a domicilios y contratos y registren las características de cada uso no responde a una voluntad de control de las personas, sino a la necesidad de realizar un análisis lo más pormenorizado posible de los resultados. No está en el espíritu de esta experiencia poner en marcha mecanismos que permitan aplicar medidas sancionadoras por parte de la administración. Esto queda en este momento absolutamente descartado”, aseguró Ayesa.

Por otra parte, la prueba piloto supone el cambio del modelo de apertura de los contenedores, pero no de la infraestructura, ubicación ni cantidad, “por lo que no supone deshacer lo realizado hasta ahora sino avanzar sobre el mismo sistema en la búsqueda de soluciones”. A este respecto, el presidente de la Mancomunidad aseguró que “en estos momentos nos encontramos en una situación muy preocupante, ya que los resultados que estamos obteniendo están por debajo de lo deseable para cumplir con los objetivos que marca el Plan de Residuos de Navarra”. A día de hoy, las cifras de recogida de materia orgánica justifican esa alarma en el ente mancomunado y la necesidad de implantar nuevas medidas. Pese a que 71.000 viviendas de la Comarca se han inscrito en la recogida mediante el 5º contenedor (un 46% del total), solo se ha alcanzado el 16% del material producido. Y el Plan de Residuos fija el 50% para 2020, con el objetivo del 70% en el horizonte de 2027.

otros modelos “de éxito”No existe ninguna experiencia de este tipo extrapolable a la Comarca de Pamplona en cuanto a número de habitantes, pero la MCP ha buscado como referencia tres ejemplos con un sistema de recogida similar que implantaron estas medidas y mejoraron sustancialmente sus resultados. Es el caso de Brescia (Italia) que pasó de un 38% de recogida separada en 2015 (todas las fracciones) al 65% en 2017. En Imola, también en Italia, la evolución fue del 55% al 72% en el mismo período, y en la cercana Mancomunidad de Sasieta (Beasáin), con una población de 14.000 habitantes, el 42% de recogida separada en 2013 se convirtió en un 75% en 2017.

“La mejor máquina de separación está en casa. Separando bien en el hogar permitimos que los objetivos sean más fáciles de cumplir. Si conseguimos que de esos 44 millones de kilos que están en otras fracciones -sobre un total de 55 millones de materia orgánica generada- vayan a la fracción orgánica, que es donde tienen que depositarse, los problemas serían mucho menores. Tanto para recuperar materias primas en el resto de fracciones como a la hora de solucionar expedientes del Gobierno de Navarra”, finalizó Ayesa.

en corto

Medición de resultados. En los próximos días se realizará el pesado individual de cuatro tipo de contenedores (materia orgánica, resto, envases y papel y cartón) para conocer la situación de partida de forma detallada. Además, en mayo, septiembre y noviembre se realizarán análisis de composición para valorar la evolución de la presencia de impropios en cada una de las fracciones.

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