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Siete huelgas para un Parlamento

El PP no hizo huelga;UPN y PSN participaron de la protesta de UGT y CCOO;Geroa Bai y EH Bildu apoyaron la marcha feminista de las 11.00 horas;I-E hizo huelga mixta de hombres y mujeres;y Podemos fue el grupo más heterogéneo

Un reportaje de Andoni Irisarri. Fotografía Javier Bergasa - Viernes, 9 de Marzo de 2018 - Actualizado a las 06:01h

Imagen de los escaños del grupo parlamentario de Podemos, vacíos excepto por Rubén Velasco. En la fila del Gobierno, Ana Ollo y María Solana.

Imagen de los escaños del grupo parlamentario de Podemos, vacíos excepto por Rubén Velasco. En la fila del Gobierno, Ana Ollo y María Solana. (JAVIER BERGASA)

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Imagen de los escaños del grupo parlamentario de Podemos, vacíos excepto por Rubén Velasco. En la fila del Gobierno, Ana Ollo y María Solana.

La huelga de mujeres también se notó en el Parlamento. Pero si la Cámara sigue manteniendo su espíritu de representación de la sociedad, se debe a escenas como la de ayer: siete grupos parlamentarios, siete huelgas. O casi siete. Las influencias sindicales de cada partido, el argumentario y quizá también la estrategia comunicativa definieron la posición de los y las parlamentarias, que con unas razones o con otras, como el resto de la sociedad, se sumaron a los actos de una huelga que en cualquier caso fue un éxito absoluto. También ayudó un orden del día pensado para que todos los trabajadores del Parlamento pudiesen sumarse a una jornada de reivindicación feminista que arrancó a las 11.00 horas frente al Parlamento, con una concentración de cinco minutos en la que participaron miembros del Gobierno, con Uxue Barkos a la cabeza, y casi la totalidad de los 50 parlamentarios que hay en Navarra, a los que se incorporaron otras autoridades como el Defensor del Pueblo, Javier Enériz.

Pero eso es lo que pasó a las puertas de la Cámara, bajo el mandil (más bien mandarrica) que se colgó, casi de improviso, en la fachada. Lo importante es lo que pasó dentro, en el hemiciclo, donde la huelga feminista comenzó mucho antes de las once de la mañana. Era, en parte, la idea. Que el paro de las mujeres (que son mayoría absoluta en la Cámara, con 26 parlamentarias) se notase en un pleno de control que terminó en tiempo récord por dos cuestiones: porque solo contó con 12 preguntas en el orden del día y porque la consigna de respuesta desde el Gobierno fue la concisión máxima, precisamente para agilizar todo.

La sesión arrancó puntual, a las 9.15 horas, y con una pequeña performance de Podemos. La que hizo aparecer, en cada uno de los escaños de los parlamentarios varones, un delantal. Un símbolo de la revolución feminista que denuncia que la situación de privilegio que han vivido históricamente los hombres en la esfera pública se ha debido a que, detrás, han tenido muchos delantales que les han librado de ocuparse de todas las tareas que sí han tenido que asumir las mujeres. Pero más allá de las anécdotas, la huelga se notó en el inicio mismo de la sesión: Ainhoa Aznárez, presidenta del Parlamento, secundó las movilizaciones y no asistió al pleno, ocupándose de ordenar las preguntas Unai Hualde (Geroa Bai), vicepresidente primero. Después, la adhesión fue por grupos y gradual: desde José Miguel Nuin y Marisa de Simón, los dos parlamentarios de I-E que hicieron huelga todo el pleno (paro mixto de hombres y mujeres, como proponía la convocatoria conjunta de UGT y CCOO), hasta Javier García y Ana Beltrán, los dos cargos del PP en Navarra, que apoyaron las motivaciones de la huelga pero no la hicieron. “Yo personalmente acudiré a la concentración, pero el resto del día tengo que estar aquí, porque tenemos pleno y es mi obligación”, consideró Beltrán, quien formuló la primera pregunta del día al Gobierno. Una línea un pelín más aperturista mantuvieron UPN y PSN, con pleno de asistencias femeninas y participación de las parlamentarias (las socialistas Nuria Medina y Conchi Ruiz formularon preguntas, por ejemplo), pero con apoyo de las marchas de UGT y CCOO después. “Hemos decidido que vamos a participar en la concentración y luego cada uno verá a dónde va o qué hace”, reflexionó Ana San Martín, parlamentaria regionalista.

Un paso más allá fueron Geroa Bai y EH Bildu, quien además exhibió en sus escaños unos carteles a favor de la jornada. Todas sus parlamentarias asistieron puntualmente, pero el peso del trabajo lo llevaron sus compañeros varones: ninguna de las nueve parlamentarias con las que cuentan las dos formaciones (que suman 17 escaños en total) hicieron ninguna pregunta, y tras la concentración de las 11.00 horas dieron vía libre a sus cargos para secundar las marchas convocadas por el colectivo feminista. Uxue Barkos, presidenta del Gobierno, recogió en sus declaraciones el espíritu con el que vivió su Ejecutivo la jornada: “Celebraré la jornada con agendas colgadas y huelga de servicios en casa, eso ya lo tienen muy claro”. Algo que la parlamentaria Isabel Aramburu (Geroa Bai) esperó que hiciesen “todas las mujeres, las migrantes, las gitanas, las pobres, no sólo las privilegiadas que podemos hacer este día de paro”. El grupo quizá más heterogéneo a la hora de afrontar la huelga fue Podemos. Además de Aznárez, Fanny Carrillo, Tere Sáez y Laura Pérez hicieron huelga, con buenas dosis de activismo que, al menos en el último caso, empezó “con la cacerolada de Navarrería” que recorrió las calles de Pamplona de madrugada. En cuanto a los hombres, Mikel Buil no asistió. Y Carlos Couso, como miembro del sindicato CGT (que llamaba a un paro de 24 horas), apenas apareció por el pleno. El único que sí estuvo fue Rubén Velasco.

detalles

Escaso apoyo de los trabajadores. La imagen de los grupos parlamentarios contrastó con la de los trabajadores del Parlamento. El grado de apoyo a la movilización fue mínimo por parte de los alrededor de 50 trabajadores que componen la plantilla de la Cámara foral, entre transcriptores, administrativos, ujieres...

El servicio de traducción de signos, sólo masculino. Es habitual que de un tiempo a esta parte dos personas se encarguen de ir traduciendo los temas que se debaten en pleno al lenguaje de signos. Es una de las medidas planteadas por el Parlamento inclusivo y que, además, también se emite a través de la señal institucional. Ayer, sólo el intérprete masculino que habitualmente trabaja en el Parlamento se encargó de las traducciones.

Pleno de récord. El pleno de control fue el más corto en lo que va de legislatura: comenzó a las 9.15 horas y terminó pasadas las 10.30, después de haber formulado 12 preguntas (se retiró una de UPN y otra de I-E) al Gobierno.

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