La Ribera, en marcha

Sábado, 10 de Marzo de 2018 - Actualizado a las 06:01h

Grupo de tudelanos de todas las edades de camino hacia Arguedas, el viernes a primera hora.

Grupo de tudelanos de todas las edades de camino hacia Arguedas, el viernes a primera hora.

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Grupo de tudelanos de todas las edades de camino hacia Arguedas, el viernes a primera hora.El grupo de Fitero, antes de partir, en la puerta del Monasterio.
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La jornada de salida hacia Javier después del comienzo de camino de los cirboneros y fiteranos, que salieron el jueves, discurrió el viernes con una tregua meteorológica que, tras las inclemencias y la nevada del miércoles, les vino de perlas a los peregrinos. Un cielo raso de escándalo y una temperatura ideal para patear animó a las alrededor de 700 personas que, pertenecientes a una decena de grupos, salieron de madrugada desde Tudela y a todas aquellas que, en otra veintena de colectivos y cuadrillas, iniciaron el camino desde distintos pueblos como Murchante. En estas cifras no se incluyen todas aquellas que completan el recorrido a caballo, patines o bicicleta, que también las hay. Hasta la subida de El Yugo, en Arguedas (lugar de almuerzo y misa), la caminata había sido una fiesta que empezó a complicarse conforme se acababan los caminos asfaltados y empezaba la tierra bardenera. Las intermitentes lluvias de las últimas semanas y el remate de la nevada del miércoles provocaron que, literalmente, los riberos se vieran metidos en el barro. Para aquellos que desde Cabanillas, Fustiñana y Buñuel habían optado por la ruta que discurre por la Cañada de los Roncaleses y tras El Paso, atraviesa prácticamente toda la Bardena, la sensación de pesadez en las piernas al tener que levantar cascotes de barro en cada pisada, añadió dureza a un recorrido de dos días que, desde hace ya unos años, suele hacerse en grupos muy organizados. Así lo constataban desde la Comisión ribera de la Javierada, desde donde aseguraron que “la voluntad de colaborar entre los distintos grupos que salen desde aquí ha hecho que se mejore muchísimo la organización”.

Sobre los motivos de emprender este camino que, por ejemplo, a los peregrinos de Cortes les supuso meterse cien kilómetros entre pecho y espalda hasta llegar a Javier, cada individuo es un mundo y cada motivación distinta religión, deporte, tradición familiar, decisión de última hora, plan de amigos...

1.Dos chicas, campo a través antes de llegar al Yugo, caminan juntas. 2.Niños y mayores en la puerta de la iglesia de Cintruénigo, instantes antes de emprender la marcha el jueves al mediodía. 3.Tramo final de la subida al Yugo de un nutrido grupo de personas. 4.Los peregrinos de Ribaforada, que también salieron el jueves hacia Javier como los de Fitero y Cintruénigo, se hicieron una foto de familia en la iglesia antes de iniciar el camino. 5.Peregrinos tudelanos ascienden una cuesta en las primeras horas de su caminata del viernes. 6.Grupo de ciclistas que partió desde Milagro hasta Javier de madrugada.