los pueblos pequeños, cada vez más pequeños

La mitad de los pueblos navarros no llega a los 500 habitantes

Las cifras oficiales del censo arrojan una pérdida de población, y sólo 89 incrementaron su demografía en 2017 - 15 consiguen mantenerse pero los municipios pequeños cuentan cada vez con menos vecinos

Lunes, 12 de Marzo de 2018 - Actualizado a las 06:02h

Vista general de Ezkurra, uno de los municipios de la cuenca del Bidasoa que ha perdido 2 de cada 3 de sus habitantes en un siglo.

Vista general de Ezkurra, uno de los municipios de la cuenca del Bidasoa que ha perdido 2 de cada 3 de sus habitantes en un siglo.

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Vista general de Ezkurra, uno de los municipios de la cuenca del Bidasoa que ha perdido 2 de cada 3 de sus habitantes en un siglo.

PAMPLONA.- Las cifras son claras: Navarra ha perdido habitantes de un año para otro y los pueblos pequeños son, cada vez, más pequeños. Es la clave que arrojan los últimos datos oficiales del padrón municipal a fecha de enero de 2017, un análisis que deja en evidencia, además, que Pamplona y su Comarca absorben prácticamente todo el crecimiento poblacional de la Comunidad foral. Pero en lo referente a los concejos, muchos de ellos han ido viendo, año a año, reducida su demografía. Y en cuanto. a los municipios, sólo 89 de 272 ayuntamientos han conseguido incrementar su población, mientras que 168 la han visto disminuida y 15 han conseguido mantenerse entre el 1 de enero de 2016 y el 1 de enero de 2017.

Casos aislados como el de Lekunberri o Milagro y Cintruénigo, municipios que han sido testigos de un crecimiento en los últimos años, suponen la otra cara de una moneda que conforma la misma realidad para una gran mayoría de localidades: ya son 42 ayuntamientos los que no llegan a 100 habitantes, mientras otros 111 cuentan con entre 101 y 500 vecinos, así que más de la mitad de los municipios navarros no llega al medio millar de empadronados. Es cierto que algunas cabeceras de comarca como Tudela -donde la mayoría de los municipios han experimentado un crecimiento en el censo-, Estella-Lizarra o Baztan, en general, ganan población, pero los ayuntamientos que las conforman van mermando su demografía.

En la comarca de Sangüesa, por ejemplo, la ciudad ha pasado de 5.080 habitantes empadronados en el año 2012 a 5.002 en 2017, según datos del último padrón del INE. Es decir, en cinco años ha perdido 78 habitantes. Aoiz es el municipio que más ha disminuido en este sentido en el mismo periodo, de 2.684 a 2.561 vecinos. Aibar, de 873 a 800 empadronados. 38 se fueron de Cáseda y Lumbier, por su parte, ha pasado de 1.379 a 1.336, recuperando población con respecto al año 2016, en los que contabilizó 1.318.

Pirineo y roncalRoncal y Salazar sumaban en 2017 un total de 1.620 empadronados, aunque en poco más de 40 años los valles han perdido 828 habitantes. Isaba, Burgui y Otxagabia también han disminuido su demografía. La despoblación se ceba sobre todo con los pueblos del Pirineo navarro, donde en sólo tres décadas el número de empadronados ha pasado de 7.316 a los 5.624 actuales, según los datos del censo poblacional.

Algunos estudios constatan que de los 892 habitantes oficiales en 2016 en el valle de Aezkoa, la población real es de 598, un 33% menos. Una situación preocupante también porque es exportable al resto de los valles montañosos, ya que la orografía de la zona y su distancia con la capital hacen que muchos habitantes se vean obligados a residir en Pamplona por motivos de trabajo.

En Estella, por otra parte, solo 17 de los 72 municipios de la comarca lograron crecer en población durante 2016, apenas tres se mantuvieron igual que a 1 de enero de 2016 y hasta 52, la gran mayoría, perdieron población. Ese año se fueron 200 habitantes, lo que evidencia una vez más que muchos pequeños municipios corren incluso el riesgo de despoblarse en cuestión de décadas si esta tendencia no cambia. - V.U./P.G./M.Z.E/P.C./R.U.

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