Música

Honrado obrero de la música

Por Javier Escorzo - Miércoles, 14 de Marzo de 2018 - Actualizado a las 06:02h

CONCIERTO DE JABI IZURIETA &LICHIS

Fecha: 09/03/2018. Lugar: Subsuelo. Incidencias:

Mucho menos público que el que merecía la primera presentación de Lichis, antiguo líder de La Cabra Mecánica, en Pamplona. Repasó sus dos discos en solitario, además de alguna canción de su antigua banda. Lichis estuvo acompañado por Joe Eceiza en la guitarra eléctrica. Abrió la noche Jabi Izurieta en acústico.

La historia de Lichis es atípica. Fue pionero de un mestizaje que, posteriormente, otros artistas de mucho menos talento explotaron con tremendo éxito comercial. Vista su calidad, cuesta creer que a La Cabra Mecánica le costase tanto despegar, aunque finalmente lo hizo. Cuando eso sucedió, lo fácil hubiese sido seguir facturando rumbitas canallas con el piloto automático, disfrutar el momento e intentar prolongarlo lo máximo posible. Pero Miguel Ángel Hernando Trillo (así figura en su DNI) no es de los que se acomoda, y quiso explorar los múltiples caminos musicales que siempre se vislumbraron en sus discos. Como el público ya le había encasillado, Lichis tuvo que finiquitar la carrera de La Cabra en el punto álgido de su popularidad y debutó en solitario con el excelente Modo avión, en el que ofrecía texturas eminentemente anglosajonas, ya presentes en los últimos discos del grupo (Hotel Lichis o los temas nuevos del recopilatorio Carne de canción). Ahora acaba de publicar su segundo trabajo, Mariposas &Torneos de invierno, en el que recoge los dos epés que había lanzado de manera digital en los últimos meses.

Antes que Lichis actuó Jabi Izurieta, que también abriría su concierto del día siguiente en Bilbao. Siempre es un placer escuchar al de Pamplona y sus canciones se sostienen muy bien en formato guitarra acústica y voz. En Subsuelo sonaron temas de sus dos últimos discos comoLlamas de alquitrán, Claseso En el Cabo Mayor, cuya letra refleja la vida nómada de los músicos. El 21 de abril habrá una nueva oportunidad para verlo con su banda en la ciudad (sala Indara).

Salió después Lichis, trajeado, con gafas de sol y guitarra acústica, secundado por Joe Eceiza (exmiembro de Le Punk) en la eléctrica. Tras solventar un problema técnico con un cable, sonaron por fin los primeros acordes de No soy París, a la que siguió Dinero por nada. Traían el set listapuntado en una moleskine, aunque conforme fue avanzando la noche acabaron improvisando el repertorio. Ya se ha dicho que en esta nueva etapa de su carrera, Lichis se ha centrado más en la música americana, y quizás uno de los mejores ejemplos fue Horas de vuelo, que galopó hacia el country a lomos de la excelente guitarra de Joe, o la travestida Felicidad, celebérrima rumba de La Cabra Mecánica, que en su nueva reencarnación suena arrastrada y pantanosa, como recién salida del cancionero de Johnny Cash. También brilló No soy un extraño, versión de Charly García, quizás la estrella más grande y excesiva que haya dado nunca el rock argentino, y en general, las piezas de su etapa solista (Televisión de madrugada, Tics raros, Salir a asustar…), más algún rescate de su antigua banda (temas menos conocidos, como Valientes o Antihéroe). A modo de propina interpretó Como Penélope en la estación del AVE, con la guitarra desenchufada y sin micro. Pudo llegar a capataz, pero eligió forjar su carrera como honrado obrero de la música.